Con emoción, rodeada de sus padres, familiares, amistades, compañeros de trabajo y lectores, la escritora tapatía Jessica Báez presentó Orgullo Mestizo, su primera novela, una obra en la que historia, ficción, memoria familiar y denuncia social se encuentran para contar una parte de México desde una mirada profundamente personal.
La presentación tuvo como escenario una de las bibliotecas representativas del Centro de Guadalajara y contó con la presencia del director de El Occidental, Javier Valle Chávez, así como del escritor Eduardo Sánchez, quienes acompañaron a la autora durante una charla en la que habló no solamente de su libro, sino también de los años que estuvieron detrás de su creación.
Foto: Aurelio Magaña / El Occidental
Emocionada por compartir finalmente con los lectores una historia que durante años permaneció en construcción, Báez, explicó que Orgullo Mestizo comenzó mucho antes de convertirse en un libro.
La escritora compartió además algunos detalles de su proceso creativo, que estuvo lejos de ser lineal
En un principio acostumbraba escribir a mano. Las ideas aparecían y necesitaban ser plasmadas inmediatamente, aunque después trasladar todo ese material al mundo digital se convirtió en un reto. Con el tiempo, la computadora se volvió una herramienta indispensable, pero la necesidad de escribir en cualquier momento permaneció.
“Yo escribo hasta en servilletas”, contó entre risas durante la presentación.
Y es que para Báez, la escritura no parece depender de un sitio específico. Durante la sesión de preguntas y respuestas, los asistentes quisieron conocer cuál era su lugar ideal para escribir y la autora explicó que no tiene un espacio establecido. Puede hacerlo incluso en una cafetería, aunque disfruta particularmente escribir en la cocina, acompañada por distintos estilos de música.
Orgullo Mestizo no solamente busca transportar al lector a los años previos y durante la Guerra de Independencia de México, sino hacerlo a través de una narración sensorial, en la que aparecen elementos cotidianos que ayudan a construir los escenarios.
Durante la presentación se destacó precisamente la capacidad de la autora para detenerse en aspectos aparentemente pequeños: describir si un piso estaba sucio, cómo se sentía una superficie o incluso la textura de un mole y pese a tratarse de una novela con un importante componente histórico, hacen que la lectura resulte cercana, llevadera y accesible.
La novela transcurre principalmente en territorios que hoy corresponden a Jalisco, Yucatán y Ciudad de México, y aborda temas como el mestizaje, el racismo, la desigualdad, la discriminación, el abuso de poder y la invisibilización histórica de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes. También habla de amistad, lealtad, amor, unidad y de la posibilidad de construir vínculos por encima de las diferencias de origen.
Además, el libro contiene citas y referencias provenientes de poemas de su abuelo materno, Pancho, convirtiendo la novela en un espacio donde la memoria familiar queda preservada entre sus páginas.
Durante la presentación, Báez, explicó que su intención era entrelazar acontecimientos históricos con problemáticas sociales que existían hace más de dos siglos, pero que todavía encuentran ecos en el México contemporáneo.
La novela incorpora personajes históricos como Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Leona Vicario, la Güera Rodríguez y Gertrudis Bocanegra, además de escenarios como la Batalla del Puente de Calderón, en Jalisco.
La presentación también permitió conocer la visión de quienes han acompañado a Jessica en este proceso.
El director de El Occidental, Javier Valle Chávez, reconoció la trayectoria de la autora como colaboradora de esta casa editorial y recordó la tradición cultural del periódico, fundado en 1942 y que recientemente celebró su 84 aniversario, destacando que la casa editorial, ha sido históricamente un espacio para grandes escritores y artistas, al recordar nombres como José Clemente Orozco, Juan José Arreola y Juan Rulfo, además de la tradición de sus suplementos culturales.
Por ello, consideró especialmente significativo que la autora de Orgullo Mestizo, quién es colaboradora de El Occidental, presente ahora su propia obra literaria.
Por su parte, el escritor Eduardo Sánchez destacó que la novela ofrece una mirada fresca a la Independencia y al concepto de mestizaje.
La presentación concluyó con una sesión de preguntas y respuestas en la que los asistentes pudieron acercarse todavía más a la autora. Le preguntaron sobre sus personajes, su proceso creativo, sus espacios de escritura y los detalles que forman parte de la novela.
Fue una oportunidad para descubrir que detrás de las páginas de Orgullo Mestizo no solamente existe una investigación histórica, sino también seis años de trabajo, recuerdos familiares, música, escritos en papel, ideas surgidas en cualquier lugar y hasta servilletas convertidas en páginas.
Porque para Jessica Báez, escribir esta novela también significó rescatar una parte de sí misma y convertirla en una historia que ahora deja de pertenecerle únicamente a ella para comenzar a formar parte de sus lectores.
Por Ismael Haro
Fuente El Occidental oem. com. mx

