Por Carolina Winograd

Celulitis y várices: el método de la Medicina Tradicional China para trabajar las piernas


Por Carolina Winograd*

Casi el 90% de las mujeres tenemos celulitis. Y muchas convivimos también con arañitas, várices, hinchazón o esa sensación de piernas pesadas que aparece, sobre todo, al final del día.

Gastamos fortunas en cremas y tratamientos intentando cambiar lo que vemos por fuera. Pero pocas veces nos preguntamos qué está pasando dentro de ese ecosistema en el que conviven una enorme red de vasos sanguíneos y linfáticos, músculos, tejido adiposo y fascias que necesitan mantenerse activos, móviles y en equilibrio.

La celulitis y las várices son procesos diferentes. En la celulitis intervienen la estructura del tejido conectivo, el tejido adiposo, las fascias, factores hormonales, la microcirculación y, en muchos casos, la retención de líquidos. En las várices, en cambio, existe una alteración del retorno venoso: las venas se dilatan y sus válvulas pierden eficiencia para ayudar a que la sangre regrese hacia el corazón.

¿Qué tienen entonces en común? La importancia del movimiento.

Y hay un punto de Medicina Tradicional China que me gusta incorporar cuando trabajamos sobre las piernas: VB31 o Fengshi, perteneciente al meridiano de Vesícula Biliar.

Encontrarlo es muy sencillo.

Parate derecha, dejá caer los brazos relajados a los costados del cuerpo y fijate dónde llega la punta de tu dedo mayor sobre el lateral externo del muslo. Ahí está VB31.

Podés presionarlo en ambas piernas. Es frecuente descubrir que esa zona está particularmente sensible o cargada.

Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China, VB31 es un punto utilizado para movilizar el Qi, desbloquear estancamientos y trabajar sobre los miembros inferiores. Y esa idea de movimiento es justamente la que me interesa rescatar.

Porque cuando pasamos muchas horas sentadas o paradas, la musculatura de las piernas participa menos de los mecanismos que favorecen el retorno de la sangre y el desplazamiento de la linfa. Los tejidos pueden sentirse menos móviles y la sensación de pesadez o hinchazón puede hacerse más evidente.

Probalo esta noche

Presioná VB31 con una firmeza cómoda o activalo rítmicamente con pequeños golpecitos, como hago en el video, durante uno o dos minutos de cada lado.

Podés hacerlo por la noche, después de haber pasado muchas horas sentada o parada, o en esos días en los que sentís las piernas especialmente pesadas o hinchadas. Una opción es incorporarlo entre tres y cinco veces por semana o hacerlo diariamente en momentos de mayor carga.

No lo hagas sobre una zona con dolor agudo, inflamación intensa o un traumatismo reciente, ni durante un proceso infeccioso activo.

Durante años nos enseñaron a mirar la celulitis y las várices como “defectos” que había que esconder. Yo quiero proponerte exactamente lo contrario: mirarlas como una invitación a entender mejor nuestras piernas.

A ocuparnos no solamente de cómo se ven, sino también de cómo se mueven y cómo se sienten.

Porque cuando entendemos nuestro cuerpo, dejamos de pelear contra él. Y empezamos a trabajar a su favor.

*Experta en Yoga Facial y Wellness

Más info @kaliope.glow