Pantalla Gigante

Un nuevo aniversario de “La Strada” de Federico Fellini


Por Carolina Camacho*

El próximo 22 de septiembre se cumplen 72 años del estreno de la película italiana “La Strada” (1954) de Federico Fellini, que, aunque corresponde al período del neorrealismo italiano, también marca una transición hacia un cine más intimista y más haciendo foco en la psicología de los personajes, pero siempre manteniendo el eje de los personajes marginales enfocados puramente en la clase obrera y un simbolismo poético cargado de metáforas. Este período, también llamado movimiento se caracterizó por su sentido crítico y por ser profundamente anti fascista, ya que en Europa de posguerra fue la resistencia cinematográfica manifiesta como oposición al interés de Estados Unidos de introducir el plan Marshall en este contexto europeo de posguerra.

El neorrealismo estaba siendo censurado en Italia por la democracia cristiana y se opuso gran resistencia a eso.

Este film fue ganador del Premio Oscar a Mejor Película Extranjera. Interpretada con la inolvidable y aclamada actuación de Anthony Quinn y la carismática y gestual Giulietta Masina, quien además fue la esposa del propio Fellini y la convirtió rápidamente en su actriz fetiche. Este trabajo le valió a Masina una de sus interpretaciones más inolvidables de la historia del cine.

Masina comenzó su carrera con la música, la danza y el teatro y al poco tiempo se fue volcando a su rol de actriz de comedia, que la encontraría en uno de sus mejores momentos cuando llegó “La Strada”. Para gran parte de la crítica se trató de una de sus actuaciones mas conmovedoras y el propio Chaplin declaro que Masina era la actriz que más lo conmovía.

En “La Strada” el universo circense y el plano onírico marcan un precedente en el cine de Fellini, y se rescata el espíritu melancólico y humorístico a la vez de su protagonista. No fue el primero Fellini en filmar el circo, pero si cuando se habla de un “universo felliniano” es algo muy especifico que aborda la tragicomedia con tintes de cine de autor únicos e irrepetibles. Cuando se habla de tintes fellinianos se habla de una atmosfera bastante indescriptible que solo cobra sentido visualizándola mediante un film.

Como contracultura el neorrealismo italiano y sus realizadores eran el franco tirador ideal para combatir lo que sucedía en Europa. No paraban de aparecer fenómenos; Roberto Rossellini, Vittorio De Sica, Luchino Visconti, Giuseppe De Santis, Federico Fellini y Michelangelo Antonioni.

Giulietta Masina era una sucesora del cine mudo, era muy gestual, casi pisando la mímica y eso la hacía única.

Filmar el día a día, documentar la pobreza y la verdad sin edulcorar nada, pero tampoco sin hacer demagogia, esa demagogia tan utilizada por las democracias tradicionales en el mundo y en todas las épocas de la historia.

El movimiento duró lo que duraron los años de pobreza en Europa, y lo representaron muy bien, luego cuando se fue saliendo de las crisis sucesivas el propio público italiano comenzó a necesitar ver otras nuevas historias en el cine, y el neorrealismo italiano fue perdiendo fuerza y poco a poco fue quedando atrás, y solo en el corazón de quienes lo estudiamos y nos enamoramos de él.

Lo importante aquí es que lo que duró ese período/movimiento Italia se miró al espejo y siempre se agradece por eso.

“La Strada” se encuentra disponible en plataformas de alquiler como Prime Video o también en YouTube.

(*) Realizadora Audiovisual por el Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda y Licenciada en Enseñanza de las Artes Audiovisuales por Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica y Universidad Nacional de San Martín.