Por Maria Alexandra Barreto
La Ciudad de Buenos Aires se convertirá en uno de los grandes polos culturales de América Latina con la llegada de “Viva Frida”, la exposición más importante dedicada a Frida Kahlo que albergará el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), situado en el barrio de Palermo (Avenida Figueroa Alcorta 3415). Será la primera vez que la muestra tendrá lugar en Sudamérica, marcando un hecho histórico y una oportunidad imperdible. Podrá visitarse desde el sábado 19 de septiembre, a las 19, hasta el 15 de marzo de 2027.
La exposición forma parte de las celebraciones por el 25º aniversario del MALBA, organizada por la Semana de la Alta Costura Argentina (SAC), bajo la dirección de Elina Costantini, junto con el Museo Frida Kahlo de México, institución encargada de preservar el legado de la pintora en la emblemática Casa Azul de Coyoacán.
Más que una retrospectiva artística, “Viva Frida” es un recorrido por la vida de una artista que transformó el dolor, la identidad y la resistencia en una forma de creación. A través de objetos personales, fotografías, cartas, documentos históricos, prendas de vestir, accesorios y obras vinculadas a su universo, el público descubrirá aspectos poco conocidos de una figura que continúa despertando admiración en todo el mundo.
Hablar de Kahlo es hablar de una de las personalidades más influyentes del siglo XX. Su obra rompió con los moldes tradicionales de la pintura y convirtió la experiencia personal en un lenguaje artístico universal. Nacida en Coyoacán en 1907, encontró en la pintura una forma de expresar las profundas transformaciones que atravesó su vida. Las secuelas de la poliomielitis durante la infancia y el grave accidente de tránsito que sufrió a los 18 años marcaron para siempre su cuerpo y también su producción artística. Durante su recuperación comenzó a pintar autorretratos que terminaron convirtiéndose en el sello distintivo de una obra profundamente autobiográfica.
Sin embargo, limitar su legado a la pintura sería un error. Frida también fue una mujer comprometida políticamente, defensora de las raíces culturales mexicanas y una figura que desafió los estereotipos de género mucho antes de que esos debates ocuparan un lugar central en la agenda pública.
A más de 70 años de su muerte (13 de julio de 1954), su imagen sigue siendo un símbolo de resistencia, libertad creativa y autenticidad, convocando e interpelando a nuevas generaciones
A diferencia de otras exposiciones centradas exclusivamente en sus pinturas, “Viva Frida” busca acercar al público a la intimidad de la pintora que plasmaba su propia realidad. La exposición reunirá más de 365 piezas originales pertenecientes al acervo del Museo Frida Kahlo de México: habrá vestidos tradicionales, joyas, accesorios, corsés ortopédicos, aparatos médicos, fotografías familiares, correspondencia, dibujos y documentos históricos que permitirán comprender un poco más cómo la artista convirtió su vida cotidiana en parte de su obra.
Cada objeto dialogará con la producción artística de Kahlo, y ayudará a reconstruir una personalidad que encontró en la vestimenta, la imagen y el autorretrato una forma de expresar ideas sobre el cuerpo, la identidad, la política y la cultura mexicana. El recorrido también permitirá conocer el contexto histórico en el que vivió la pintora, y la influencia que ejercieron tanto la Revolución Mexicana como su relación con Diego Rivera en la construcción de una identidad artística única.
Uno de los grandes valores de la exposición reside en su propuesta curatorial. La doctora Circe Henestrosa, historiadora de la moda e investigadora mexicana reconocida internacionalmente, diseñó una visita que invita a comprender a Frida Kahlo desde una perspectiva diferente. Lejos de presentar una simple cronología de su vida, pone el foco en la manera en que la artista utilizó la ropa, los accesorios y los objetos cotidianos como parte de un lenguaje visual que trascendía la pintura. Cada vestido, joya y corsé ortopédico aparecen como elementos fundamentales de una identidad cuidadosamente construida.
La exposición tiene además la colaboración de la historiadora del arte Gannit Ankori, una de las mayores especialistas internacionales en la obra de Frida Kahlo y cuyo trabajo académico aporta nuevas herramientas para interpretar el legado de la artista mexicana desde una mirada contemporánea.
El visitante descubrirá cómo la artista transformó el dolor físico provocado por sus múltiples operaciones en un lenguaje creativo que desafió las convenciones de su tiempo. Los vestidos tehuanos que eligió vestir durante gran parte de su vida, las prótesis y corsés que debió utilizar tras el accidente que sufrió en su juventud, los accesorios que incorporó como parte de su imagen pública, y las fotografías que registraron distintos momentos de su carrera, revelan una construcción consciente de su identidad. En Frida, la vida cotidiana y el arte conviven sin fronteras: su cuerpo era también un soporte de expresión. Más allá de los autorretratos que la convirtieron en un ícono universal, el recorrido pondrá el foco en las experiencias que dieron origen a su arte y en las decisiones personales que marcaron su legado.
Aunque Frida Kahlo murió en 1954, su figura mantiene una sorprendente actualidad. Su manera de abordar temas como la identidad, el género, la discapacidad, el dolor, la diversidad y la autonomía personal sigue generando nuevas interpretaciones en el ámbito artístico y académico. En un contexto donde los debates sobre el cuerpo, la representación y los derechos de las mujeres ocupan un lugar central, su producción adquiere nuevas resonancias. Sus pinturas y escritos continúan inspirando investigaciones, publicaciones, exposiciones y proyectos culturales alrededor del mundo.
“Viva Frida” busca precisamente recuperar esa vigencia con una lectura contemporánea que invita al público a descubrir cómo muchas de las preguntas que atravesaron la vida de Kahlo siguen interpelando a las sociedades actuales.
La elección del MALBA como sede de la muestra no resulta casual. Desde su inauguración en 2001, el museo se consolidó como una de las instituciones más importantes dedicadas al arte latinoamericano, con una programación que combina la exhibición de grandes maestros de la región con propuestas internacionales de alto nivel. En el marco de su 25º aniversario, la llegada de la exposición reafirma ese posicionamiento y fortalece el vínculo entre Argentina y México, a través del patrimonio artístico compartido.
Muchas de las piezas forman parte del acervo permanente del Museo Frida Kahlo y rara vez salen de la Casa Azul de Coyoacán, donde permanecen preservadas como parte del legado de la artista. Su llegada a Buenos Aires permitirá acceder a materiales que habitualmente sólo pueden apreciarse en México.
El recorrido no pretende construir una figura idealizada, sino acercar al público a una creadora atravesada por contradicciones, convicciones políticas, sufrimiento físico y una extraordinaria capacidad para transformar la experiencia personal en una obra universal.
La propuesta invitará tanto a quienes conocen en profundidad la producción de Frida Kahlo, como a quienes se acercan por primera vez a su historia. En ambos casos, el visitante encontrará una muestra que amplía la mirada sobre una pintora cuya influencia excede el mundo del arte para instalarse en la cultura contemporánea.
Promete convertirse en una de las exposiciones más convocantes de la temporada cultural 2026-2027, y en una cita ineludible para quienes buscan comprender el legado de una figura que continúa inspirando a millones de personas en todo el mundo.
Fuente Nota al Pie
Foto portada Crédito Malba

