Un hombre mató a tiros a ocho personas, entre ellas dos niños, en una ciudad del estado de Pensilvania, en el norte de Estados Unidos, anunciaron este sábado las autoridades, que añadieron que el atacante se quitó la vida.
Los tiroteos masivos son frecuentes en Estados Unidos, donde las armas de fuego superan ampliamente el número de habitantes, y los intentos de endurecer las restricciones sobre su posesión tropiezan con importantes obstáculos políticos y legales.
Según el jefe de la policía de la localidad de Erie, Rick Lorah, el sospechoso habría comenzado a disparar dentro de la casa antes de salir y matar a dos mujeres de 51 y 37 años, que fueron encontradas muertas en la calle.
Entre las víctimas fatales hubo dos niños pequeños y una mujer que estaba embarazada de ocho meses.
En un comunicado divulgado el viernes por la noche, la alcaldía de Erie calificó el hecho de «terrible tragedia».
Pero eso no fue todo, otros asesinatos se registraron con pocas horas dexdiferencia en Estados Unidos.
En Douglas, Georgia, cinco personas fueron encontradas muertas por disparos dentro de una residencia después de que la policía respondiera a informes de disparos la noche del viernes. Las autoridades no han revelado las identidades de las víctimas ni anunciado arrestos.
En West Baltimore, dos jóvenes, de 18 y 19 años, fueron asesinados en un tiroteo en Ellicott Drive. Dos hombres más, de 21 y 22 años, resultaron heridos y se reportan en condición estable. La policía no ha anunciado sospechosos.
