El planeta reacciona ante la proverbial insensatez de los grupos de poder mundiales que lo están devastando con desmontes, contaminación, pruebas de armas y otras acciones que modifican el clima con los respectivos efectos negativos. Los rescatistas trabajan este domingo con el lodo hasta mitad de las piernas y bajo la amenaza de nuevos deslaves en Nepal y China, con la presión del tiempo para intentar hallar sobrevivientes cuatro días después de las devastadoras inundaciones que hasta ahora dejan casi 800 muertos y más de 3.000 desaparecidos.
Más de 3.000 personas siguen desaparecidas en esta región aislada del Himalaya, incluidos 592 extranjeros, pero la esperanza de encontrar sobrevivientes entre el mar de barro y escombros que sepultó pueblos enteros se desvanece con el paso de las horas.
En Nepal, el balance provisional subió a 781 muertos y 2.502 desaparecidos, anunció este domingo la autoridad encargada de la gestión de emergencias.
En China, los medios de comunicación estatales reportan 16 muertos y 546 desaparecidos, lo que eleva el balance total de víctimas de la catástrofe a 797 muertos y 3.048 desaparecidos.
Las morgues están desbordadas y los equipos de rescate enfrentan múltiples riesgos debido a carreteras intransitables, comunicaciones interrumpidas y la amenaza de nuevos desbordes.
Aunque aún es demasiado pronto para hacer una evaluación precisa, el ministro nepalí de Relaciones Exteriores estimó que el costo de la reconstrucción ascenderá a «varios miles de millones de dólares» y pidió «el apoyo de la comunidad internacional».
Mientras tanto, los grandes poderes económicos yvsus representantes políticos niegan el calentamiento.global y sus trágicos efectos
(Fuente DW)
