Pantalla Gigante

¿Ícono sexual o una mujer a la que rompieron?: una interpretación sobre Marilyn Monroe


Por Carolina Camacho

Después de más de 64 años desde la desaparición física de Marilyn Monroe y habiéndose cumplido en junio de este año 100 años de su nacimiento, el icono sexual, el mito, la leyenda, podemos arriesgar opiniones que competen a lo cinematográfico, a lo artístico y a lo comunicacional, sobre su carrera que se entrelaza de inmediato con su vida personal. Las imágenes iconográficas responden al fenómeno religioso, se llamaba “iconos” a las imágenes religiosas en las religiones muy ortodoxas. Es interesante como Marilyn se encargó de crear y construir ese mote ella misma. Ella puso mucho de sí misma para lograr ser un icono como finalmente terminó siendo.

El ícono sexual del siglo XX. Una mujer dueña de una belleza sin igual, pero con algunas cicatrices en el alma o roturas que nunca terminaron de cicatrizar. Fue modelo fotográfica hasta 1946 cuando se topo con un contrato de 20th Century Fox para ser “rubia explosiva”, aunque su consagración definitiva llegó en 1953 con el éxito mundial de la película “Niágara”, con 27 años de edad. Luego siguieron todos sus demás logros cinematográficos en los que su imagen seguía creciendo y cosechando millones de fans en todo el mundo, que admiraban profundamente su belleza y sensualidad. Los directores y productores de Hollywood se la disputaban como quien se disputa a un objeto. Es que ella de alguna manera se había ido convirtiendo en un objeto con su propio consentimiento. En la mayoría de sus películas se la podía ver, sea cuál fuera el personaje que interpretara, insinuándose sexualmente con sus parteners actores, o haciendo alguna alusión a alguna parte de su cuerpo, o en la línea de diálogo hablando haciéndose la colegiala inocente, pero con un doble sentido sexual. Tanto fue así que los directores y productores que trabajaron con ella empezaron a hacer una estética Marilyn, estética que de mito pasaría rápidamente al negocio. Marilyn padeció mucho sufrimiento psíquico, quienes la conocían bien lo sabían que detrás de la bomba sexual que se mostraba había una persona que ya comenzaba a mostrar sus roturas, que padecía depresiones y angustias y en silencio se flagelaba con alcohol y pastillas. Y fue ahí en ese momento, en donde pienso que se cometió abuso con Marilyn, se abusaron de su cierta fragilidad e inocencia, la manipularon emocionalmente e hicieron de ella un producto sexual, la usaron, porque es muy fuerte la industria de Hollywood como para poder plantarse y decirle que no. Muchos lo hicieron, pero no fue el caso de Marilyn, ella no pudo, en cierta forma fue débil.

Cuando Marilyn le cantó el feliz cumpleaños al entonces presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, el modo de hacerlo mediante recursos escénicos eróticos desde el movimiento de su cuerpo hasta la utilización de su voz, fue el hecho que marcó un hito en la historia, un antes y un después, a partir de allí, las mujeres de espectáculo de todo Latinoamérica empezarían a esgrimir las mil y una formas de seducir presidentes, una horda de estrellas televisivas latinas comenzaron a insinuársele a los mandatarios políticos jugando con cierto morbo social del político poderoso que puede tener al lado a la mina que quiere y se abusa de su condición de mandatario, ejerciendo su abuso de poder acaparando la opinión publica y en Argentina encontró muchas adeptas dispuestas a realizar esta práctica; la de coquetear con presidentes. De Marilyn para abajo, todo un cotolengo.

Ese cantar el cumpleaños al presidente Kennedy de parte de Marilyn fue como haber caído a un hoyo para las mujeres. No se puede pensar en caer más bajo que eso como mujer. Es algo humillante por donde se lo mire.

Cuando encuentran muerta a Marilyn, en un primer momento se determinó que se había tratado de un suicidio, pero después otras pruebas demostraron que se trato de un asesinato, pero fueron dos hipótesis posibles que aún hoy están en puja, pero nadie puede confirmar fehacientemente cual fue la causa real de su muerte, aunque hay quienes defienden ambas hipótesis. Permanecerá la duda y la incógnita.

Al morir Marilyn con tan sólo 36 años, nació una leyenda eterna porque no hay recuerdos ni registros de Marilyn envejecida como envejeceremos el resto de las mortales. En ese instante el artista plástico Andy Warhol diseño sus icónicas serigrafias de Marilyn Monroe que no hicieron otra cosa que terminar de inmortalizar su figura para siempre.

Algo que influye mucho en esta imagen de eterna juventud de Marilyn es el hecho de que no haber sido madre, esto de alguna manera contribuyó a su imagen de inacabable juventud y rigor sexual, siempre su imagen sería la de “la rubia inconquistable”, teniendo en cuenta que el cuerpo de una mujer con hijos es un cuerpo conquistado por excelencia desde varias aristas del capitalismo, por no decir un campo detonado. El cuerpo de Marilyn murió puro, su útero no albergo nunca un hijo, era ella, ella, ella y otra vez ella y eso es lo que seduce de Marilyn, no hay huellas de niños en su cuerpo. No se trató de un cuerpo manoseado y pisoteado por la maternidad y vivirá por siempre así en el imaginario de todos. Marilyn siempre será una adolescente eterna y por eso todos la amamos.

(*) Realizadora Audiovisual por el Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda y Licenciada en Enseñanza de las Artes Audiovisuales por Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica y Universidad Nacional de San Martín.