Villarruel: «Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos»


«Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, honestidad y con profundo patriotismo. Con eso, yo ya estoy hecha», dijo la vicepresidenta Victoria Villarruel en su visita a Tucumán para celebrar el Día de la Independendencia. Asimismo, sostuvo que los argentinos tienen muchas carencias.

Sobre la gestión del Gobierno sostuvo que “el Presidente hizo su interpretación de los dos años y medio de gobierno, yo lo respeto. Pero creo que es un día para festejar los 210 años de nuestra independencia, en un país que aún tiene muchas cosas por trabajar”, lanzó.

Asimismo, la presidenta de la Cámara Alta enumeró las necesidades que tiene hoy el país. “Hay muchas carencias que los argentinos padecen desde hace años y en eso debemos hacer hincapié. Debemos generar trabajo, no dejar que las industrias mueran, darle a cada sector productivo la importancia que tiene”, remarcó.

En su paso por Tucumán la vicepresidenta dejó algunos conceptos significativos: “Sin familia no hay trabajo. Sin trabajo no hay producción. Sin producción no hay patria, y eso es la argentinidad”, expresó y siguió: “Tenemos que mirar a los más desfavorecidos, a los discapacitados, a los jubilados, a los niños y a quienes hoy están pasando momentos difíciles”

Antes de despedirse de los presentes, congregados en la Casa Histórica tras el acto por la Independencia, Villarruel habló sobre su futuro político. “(Voy a) servir a la Argentina, donde sea que me encuentre. Hoy por hoy no lo pienso; pienso en cumplir con mi deber en un momento histórico importante”, cerró. Sin embargo, al ser consultada sobre si le gustaría ser presidenta manifestó: «Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, honestidad y con profundo patriotismo. Con eso, yo ya estoy hecha».

En una columna de opinión escrita para el diario tucumano La Gaceta, la vicepresidenta se refirió a la idea del Gobierno de implementar un sistema de «shutdown» similar al de Estados Unidos, que consiste en que si el Estado agota el presupuesto aprobado por el Congreso, la administración pública quede impedida de continuar realizando gastos hasta contar con una nueva autorización presupuestaria. En ese sentido, dijo que  «Difícilmente podamos hablar de una verdadera libertad si nuestra agenda legislativa se limita a subordinar el diseño de nuestro marco jurídico a normativas o intereses foráneos».

En el mismo escrito del diario tucumano Villarruel fue contundente: «La soberanía sobre nuestros recursos: la defensa y el desarrollo del país no pueden quedar condicionados por la voluntad de ningún interés extranjero»