El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que ninguna tropa israelí va a ir a Beirut y que cualquier unidad que estuviera de camino ya ha sido retirada, después de hablar tanto con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como con Hezbolá. El.anuncio se da luego de que Irán expresara que suspendía las conversaciones con EE.UU. sobre un acuerdo, dados los ataques de Israel al Líbano, y que podría realizar ataqurs contra territorio israelí.
En una publicación en su plataforma Truth Social, Trump afirmó que había mantenido «una muy buena conversación con Hezbolá, y acordaron que cesarán todos los disparos, que Israel no les atacará y ellos no atacarán a Israel».
Trump trató de calmar aún más los temores al señalar, en otra publicación en su plataforma, que las negociaciones con Teherán continúan «a un ritmo rápido».
Teherán anunció también la «determinación de bloquear por completo el estrecho de Ormuz» y de ampliar sus frentes de combate.
El presidente estadounidense «mantendremos el bloqueo».
El Ministerio de Exteriores iraní, un órgano civil, difundió prácticamente al mismo tiempo el lunes un comunicado en el que culpaba a Estados Unidos de no contener a Israel en su ofensiva en Líbano. El Ministerio señaló que «la responsabilidad directa de Estados Unidos, tanto por las violaciones del alto el fuego contra Irán como por las violaciones del alto el fuego cometidas por el régimen israelí contra Líbano, es evidente».
«Estados Unidos es responsable de las consecuencias y repercusiones de esta situación», añadió. «La República Islámica de Irán, utilizando todas sus capacidades y actuando sobre la base de su derecho inherente a la autodefensa, defenderá sus intereses donde considere necesario», concluía el comunicado.
