(NA) — La delegación iraní abandonó abruptamente este domingo el lugar de las conversaciones de paz con representantes de los Estados Unidos, que se desarrollaban en Suiza, en rechazo a las nuevas amenazas formuladas por el presidente Donald Trump contra la República Islámica.
La decisión fue confirmada por la agencia oficial iraní IRNA, que informó que los representantes de Teherán se retiraron de la sede de las conversaciones en Bürgenstock, donde se desarrollaban reuniones con mediación de Qatar y Pakistán para intentar consolidar un acuerdo que pusiera fin al conflicto de Medio Oriente.
El quiebre se produjo pocas horas después de que Trump endureciera su discurso y exigiera a Irán controlar a sus aliados en el Líbano, una zona de conflicto entre el grupo Hezbolá y el Estado de Israel.
La advertencia de Trump fue acompañada por una amenaza explícita de nuevas acciones militares: “Si no lo hace, volveremos a golpear a Irán con toda nuestra fuerza, igual que hicimos la semana pasada, pero aún con más contundencia”, sostuvo Trump.
También elevó la presión sobre Teherán al advertir sobre posibles consecuencias si continúa la tensión en torno al estratégico Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo donde circula en tiempos normales el 20% del crudo de todo el mundo.
Esto contrarió a Irán y el jefe de la delegación iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, respondió que “Harían bien en medir sus palabras. Nuestras fuerzas armadas están listas para responderles de otra manera”.
Posteriormente, la delegación iraní decidió retirarse de la mesa de negociaciones momentáneamente, argumentando que las amenazas de Trump eran incompatibles con el desarrollo de un diálogo diplomático.
Los países mediadores, que intentaban mantener abiertas las conversaciones pese al creciente clima de confrontación
