La columna de Paula Winkler

Sensay Island (territorio filipino): gobierno tecno sustituye a los políticos…


Por Paula Winkler

“Sensay Island, ubicada en Palawan, Filipinas, es el primer experimento mundial donde una IA gobierna una comunidad, operando desde 2025 con un «consejo algorítmico» entrenado con valores de líderes históricos. Este gabinete digital busca formular políticas transparentes, aunque enfrenta cuestionamientos legales y éticos”. Con este copete, la IA de internet refleja una gobernanza reproducida y controvertida ya en algunos periódicos.

“Líderes históricos” son, vbgr., desde Winston Churchill hasta Marco Aurelio, pasando por Nelson Mandela. Se trata de un ensayo insular, supongo que debido a su baja densidad demográfica, aún no avalado por el gobierno humano de Filipinas ni por la comunidad internacional. El mismo se encargó de “leer” y aplicar, acumulado, el pensamiento concreto, simbólico (¿y lateral?) de una selección “plural” de estadistas y políticos humanos.

Por supuesto el “boti”, locución creada por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y reproducida en nuestro ámbito digital, ha sido alimentado (y es presuntamente controlado por un consejo de humanos).

Lo que nos lleva a la sensata pregunta: quién alimenta qué y para qué, sobre la base de qué; el porqué y el para quién. Imagino que la gobernanza, dicen que nutrida de votantes (reales) con expresión electrónica, en algún momento deberá resolver inevitables conflictos entre isleños.

Y como se presenta como un sistema que reemplaza a los políticos, presumo que también intentará sustituir la actividad interpretativa de los jueces al dictar sentencia, que difiere sustancialmente de redactar proveídos y medidas procesales en las causas. Con lo cual, respecto de este ámbito, las sentencias serán silogismos lógicos vacíos manejados por máquinas, que aplicarían digestos legislativos como si se tratara de una inyección, es decir sin tener en cuenta las particularidades del caso singular o teniéndolo, pero sobre la base de una sola escuela (cada rama jurídica posee su teoría, no siempre coincidente con la de las otras; incluso dentro de una misma del derecho público y del derecho privado, hay varias opiniones jurídicas distintas, solventes por bien argumentadas).

En el poder judicial del Gobierno de la Ciudad (de Buenos Aires) han abierto una licitación al efecto… Se van a suprimir (o acelerar) los plenarios y habrá poca pluralidad jurídica entre juzgados. La “jurisprudencia de CABA” no es uniforme hasta ahora. En fin, todo sea por la “velocidad” de los demandantes que reconcilie a los abogados con la Justicia. Lo que se trata, sin embargo, es de que los jueces y el personal trabajen a conciencia y con responsabilidad. La IA es inteligencia obligada. Solo esto: la conciencia, de momento, continúa siendo humana. Hay que tener cuidado con el cansancio ciudadano que llega a presionar suponiendo cualquier cosa con tal de que todo se haga “¡ya!”…

Si el mundo termina en un lenguaje único, sobre la base de asegurarse (ingenuamente) de que lo tecno, atento a su “pureza” intrínseca, supera el error y los engaños humanos tanto en gobiernos como en nuestra convivencia, vaticino repeticiones: una suerte de cultura de lo perfecto, de consecuencias ya transitadas (y sufridas) en la historia.

*Esta nota ha sido escrita por una persona: dentro de unos años, si estos ensayos se profundizan, acaso esta aclaración sería hasta excluyente. Cuando menos por ahora, déjennos disfrutar de textos y noticias a los lectores reales sin beligerancias ni conflictos judiciales… Por lo demás, las únicas democracias intachables y de justicia platónica, etcétera, que conozco son las narradas en distopías siniestras y en las filmadas bajo el género de la ciencia ficción.