Los emisarios de Estados Unidos en las negociaciones para poner fin a la guerra ruso-ucraniana, Jared Kushner y Steve Witkoff, concluyeron la tarde del domingo su primera visita a Kiev sin anunciar ningún acercamiento de posiciones entre Ucrania y Rusia, como tampoco un acuerdo bilateral concreto para avanzar hacia la paz.
Kushner y Witkoff llegaron el domingo por la mañana a la capital ucraniana en tren después de haberse reunido en la víspera con el presidente ruso, Vladímir Putin, y otros negociadores del Kremlin en Moscú.
Según recordó Witkoff en la rueda de prensa posterior a las reuniones que mantuvieron con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y con los consejeros de seguridad nacional de Alemania, Francia y Reino Unido, que apoyan a Kiev en este proceso, la de ayer fue su octava visita a Moscú y la tercera de Kushner.
Zelenski afirmó que parece probable que la guerra con Rusia se alargue durante otro invierno, después de que Witkoff instara a Rusia y a Ucrania a hacer «concesiones» para encontrar una solución que termine con el conflicto que comenzó en 2022 con la invasión rusa.
«Ambas partes deberán hacer concesiones y reducir sus diferencias, y creemos que contamos con los elementos necesarios para lograrlo», dijo el líder ucraniano. Zelenski también valoró positivamente las conversaciones, pese a su pronóstico sobre la duración del conflicto.
«Esperamos mucho poder llegar a acuerdos con nuestros socios estadounidenses, y contamos con el apoyo de nuestros socios europeos -si la guerra continúa en invierno, y así es como se ve por el momento-, pero aún así, los equipos hoy tienen una valoración positiva de nuestras perspectivas futuras», dijo a los periodistas.
Consultado sobre posibles nuevas ideas para resolver los desacuerdos sobre el Donbás, la región del este de Ucrania conquistada en más de un 80 % por Rusia que Putin ha reclamado en su totalidad como una de las condiciones para poner fin a la guerra, Zelenski evitó dar detalles y se limitó a subrayar su importancia.
