Por Marita Galano

Hoy es un día para honrar y agradecer nuestro trabajo


Por Marita Galano

“Las únicas cosas que llenan al ser humano son el amor –de pareja, amigos…– y la satisfacción profesional.” – Marian Rojas Estapé, del libro «Cómo hacer que pasen cosas buenas».

La satisfacción profesional de poder trabajar en aquello que amamos, tal como señala Marian Rojas Estapé, es un verdadero privilegio: nos impulsa a crecer, a desplegar nuestro potencial, a expresarnos a través de lo que hacemos; con amor, paciencia, esfuerzo y disciplina, porque todo trabajo lo requiere.

Por otra parte, nuestro trabajo también es un espacio de encuentro: nos permite vincularnos, compartir y crear junto a otros. Pero, por sobre todo, es un servicio, a través del cual contribuimos a que la vida de otras personas sea más simple, más llevadera o más bella.

Es profundamente gratificante cuando alguien reconoce lo que hicimos, cuando vemos que, gracias a nuestro aporte, otra persona pudo resolver un problema o mejorar su vida. Ya sea a través de un servicio, un producto o incluso un trámite, del otro lado siempre hay una historia que se transforma.

Honrar y agradecer nuestro trabajo es también honrar la vida. Es reconocer la posibilidad de contribuir, no solo desde lo económico, sino también desde lo humano. Por supuesto, incluye a todos: a quienes trabajan de manera remunerada, aquellos que sostienen un hogar y también a los que dedican su tiempo a causas y organizaciones sin fines de lucro.

En este Día del Trabajador, te invito a tomar conciencia de tu aporte, para que no lo minimices, porque cada acción suma, y también te convoco para que puedas agradecer a aquellas personas que con su trabajo contribuyen a tu bienestar. Porque cuando somos conscientes de esto, no solo cambiamos nuestra manera de trabajar, sino que lo más importante es: lo valoramos y construimos una vida mejor.