Explicación de Elsztain el empresario cercano al gobierno con acciones en Falkland Islands


El empresario Eduardo Elsztain, cercano a Milei quien quedó en el centro de la escena tras conocerse que es accionista de una compañía con gran relevancia  económica en las Islas Malvinas, salió a justificar las razones  de su participación en la Falkland Islands Company (FIC). Dijo que su propósito era estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las islas de manera de contribuir al reclamo argentino de soberanía.

Por supuesto, al conocerse esta situación hubo múltiples críticas en las redes y el propio canciller argentino Pablo Quirno salió en defensa del empresario y escribió en X: “Todo lo contrario a traidor…”.

Lo cierto es que la noticia del empresario mileísta Elsztain como accionista de las Falklands Island Company, ha dejado al gobierno en una situación poco auspiciosa, después de que el propio Milei dijera que se castigaría a empresas o empresarios que desarrollen proyectos en las Islas Malvinas especialmente de hidrocarburos.

Elsztain procuró justificar su inversión diciendo que la idea partió de lo que expresaba su abuelo Isaac: “Si Argentina se hubiera involucrado económicamente en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente hubiéramos evitado la guerra”.

“Pensé -dijo el mega empresario- que una causa así podía contagiar a cientos de empresarios y ciudadanos argentinos que me acompañarían en la oportunidad de transformar nuestra relación con las Islas a partir del desarrollo económico y social».

Y añadió: «Al contrario de la cultura liberal de la bolsa inglesa, la propuesta fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas. Inclusive, Theresa May, primera ministra británica de la época, hizo declaraciones en contra de la compra de FIC (hoy FIH Group) por una empresa argentina»

Dijo Elsztain: «Mi abuelo Isaac siempre me decía que si Argentina se hubiera involucrado económicamente en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente hubiéramos evitado la guerra. No fue el único que pensaba eso: Perón intentó comprar la Falkland Islands Company (FIC) más de una vez y también lo intentó el empresario metalúrgico César Cao Saravia en el ‘77. La idea, que coincide con la estrategia diplomática de nuestro país desde hace décadas, era que estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las Islas Malvinas a través de una empresa argentina podía ayudar en el reclamo de soberanía.

«Con eso en mente, desde 2005/06 fui comprando acciones de la Falkland Islands Company (FIC), una compañía de enorme relevancia estratégica y económica en las Islas Malvinas que tiene a cargo temas inmobiliarios, agropecuarios, hoteleros, entre otros. En el 2017 se abrió una oportunidad mayor, cuando los propios empleados de FIC hicieron una oferta para comprarla. La bolsa de Inglaterra es la cuna del liberalismo económico y, si una empresa recibe una oferta pública de compra, otra empresa puede ofertar más para quedarse con la compañía en cuestión. Pensé que esa era nuestra oportunidad, así que oferté para quedarme con el control mayoritario de la empresa más importante de las Islas Malvinas. Además de ampararme en la lógica del derecho inglés, pensé que una causa así podía contagiar a cientos de empresarios y ciudadanos argentinos que me acompañarían en la oportunidad de transformar nuestra relación con las Islas a partir del desarrollo económico y social.

«Al contrario de la cultura liberal de la bolsa inglesa, la propuesta fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas. Inclusive, Theresa May, primera ministra británica de la época, hizo declaraciones en contra de la compra de FIC (hoy FIH Group) por una empresa argentina. Mi empresa solo pudo mantener la participación minoritaria que había comprado a través del mercado -cercana al 2%- que tiene hoy, y la mayoría accionaria terminó en manos de Staunton Holdings Ltd.»