Por Marita Galano

El conocimiento sin acción solo queda en filosofía


Por Marita Galano

¿Creés que por leer más libros, hacer más cursos o capacitarte sin parar te convertís en una persona sabia?

El conocimiento es valioso, pero por sí solo no tiene poder de transformación. La verdadera sabiduría nace cuando comenzás a aplicar aquello que aprendiste.

Aun así, dilatás ese primer paso por miedo al fracaso o por esperar el momento perfecto que, ya sabés, no existe.

Sin embargo, el aprendizaje más profundo comienza cuando pasás a la acción y, sí, también cuando te equivocás. Cada error trae una enseñanza, porque la capacidad que desarrollás al atravesar una dificultad no la vas a encontrar en ningún manual.

Otra trampa que vos mismo/a podés crear es querer cambiarlo todo de golpe. En ese caso, el esfuerzo es enorme y el horizonte parece demasiado lejano.

No podés correr una maratón si no comenzás por un kilómetro.

Ponete objetivos cortos y alcanzables. De lo contrario, el camino más probable será la frustración y el abandono.

Los grandes cambios no se logran de un día para otro. Se construyen con pequeños pasos sostenidos en el tiempo.

Por eso, no esperes al lunes.

No esperes al mes que viene.

No esperes a sentirte preparado/a.

Empezá hoy.

Elegí una acción. Tomá una decisión. Animate a dar ese primer paso. Porque todo el conocimiento del mundo no sirve de nada si no comenzás a aplicarlo.