En un contexto donde el empleo informal y la precarización laboral ganan terreno, surge una respuesta desde la psicología: transformar la incertidumbre en una oportunidad de encuentro.
Las licenciadas Cecilia Taburet y Constanza Pereyra Esquivel proponen el «Madeworking» como antídoto al individualismo y al modelo de «vivir en la oficina»
El mercado laboral actual atraviesa una crisis que va más allá de los números. La creciente informalidad y la inestabilidad no solo afectan el bolsillo, sino que han instalado una cultura de la urgencia donde parece que la única opción es «vivir para el trabajo»
Ante el desencanto de estructuras que ya no brindan seguridad, muchos cordobeses se lanzan al camino emprendedor, pero lo hacen bajo una presión que suele ser insostenible.
Ir a contrapelo del aislamiento: Frente a la inercia del individualismo y la competencia feroz, la licenciada Cecilia Taburet marca una posición clara: la necesidad de recuperar el lazo humano. «Hoy más que nunca hay que ir a contrapelo. El otro no es mi rival; en este contexto, el otro es un aliado estratégico con quien intercambiar saberes», sostiene.
Esta visión desafía la lógica del networking tradicional —basado en el beneficio inmediato para proponer un Madeworking Emocional. Se trata de un espacio de resistencia creativa donde la vulnerabilidad se transforma en una herramienta de liderazgo y el intercambio colaborativo en el motor de los proyectos.
La incertidumbre como eje de la estrategia: Muchos proyectos y productos fallan no por falta de esfuerzo, sino por no tener una visión clara y carecer de herramientas para atravesar la incertidumbre. Taburet y Pereyra Esquivel advierten que, si bien la organización y las metodologías ágiles son necesarias, no son suficientes si no se trabajan las habilidades blandas.
«No basta con la disciplina. La tolerancia a la frustración y la comunicación asertiva son hoy los verdaderos pilares del liderazgo», explican las especialistas.
Psicoworking: Un ecosistema de pertenencia -La propuesta de estas profesionales busca construir herramientas que se sostengan en el tiempo, alejándose de la frialdad corporativa para crear redes reales de contención. En sus encuentros, el foco está en el autoconocimiento y en la convicción de que nadie crece solo. El camino para el emprendedor de hoy no debería ser el aislamiento en una oficina, sino la participación activa en un ecosistema de intercambio. Porque cuando se comparten los desafíos y se construyen alianzas desde la verdad, la incertidumbre deja de ser una amenaza para convertirse en el terreno donde crecen las mejores ideas.
Pilares para un liderazgo con propósito:
● Gestión de la Incertidumbre: Entender que el contexto es volátil y que la flexibilidad es una fortaleza, no una debilidad.
● Visión Estratégica: Construir desde el propósito, más allá de la urgencia económica del día a día.
● Alianzas y Saberes: Reconocer en el par un socio de aprendizaje para fortalecer el capital social.
● Habilidades Blandas: Entrenar la mente para que sea el activo más resiliente de la organización.
«En tiempos de precarización, el encuentro es una herramienta de poder. Ser parte de un ecosistema emprendedor no es solo hacer contactos; es construir el sostén emocional necesario para que las ideas se conviertan en realidades sostenibles”.
@psico.ceciliataburet
