El costo de vida, el presente crítico y un futuro incierto, además de líderes más ocupados en armas y guerras que obrando para mejorar las condiciones de vida, generan mucho malestar y protestas de jóvenes que han comenzado en Francia, pero se extiende a otros países de Europa.
Combustibles, alimentos y alquileres cada vez más caros y según la agencia alemana DW la ola de protestas de estudiantes y otras personas se extiende ya no solo por Francia, sino por Bélgica, Italia, Portugal, España, Grecia, Austria y Albania. «También en Alemania, los Países Bajos, Serbia e Irlanda se está gestando la resistencia», dice el prestigioso medio
Francia: los profesores se suben a las barricadas
Todo comenzó en el Lycée Antoine-de-Saint-Exupéry de Créteil, al sureste de París. Ya a mediados de septiembre, el profesorado de ese centro se declaró en huelga contra los recortes de plantilla y la falta crónica de financiación. Los alumnos se sumaron a la protesta.
Las protestas se extendieron primero a París y luego a todo el país. Según datos oficiales, el sábado salieron a la calle al menos 550.000 personas en todo el país.
Bélgica: Tras los bloqueos escolares del 1 de octubre en Lieja, los sindicatos convocaron el 9 de octubre una jornada de huelga a nivel nacional y una gran manifestación en la capital, Bruselas.
Los días 12 y 17 de octubre tuvieron lugar nuevas manifestaciones en ambas ciudades belgas.
Italia: el sábado 17 de octubre se produjeron enfrentamientos con la policía en Milán durante una manifestación contra las guerras y la inflación. Manifestantes saquearon tiendas, lanzaron adoquines contra la Policía antidisturbios y prendieron fuego a las barricadas que ellos mismos habían levantado.
Portugal: los precios inmobiliarios se disparan
También en Portugal se manifestaron decenas de miles de personas contra el aumento del costo de vida y la crisis del mercado inmobiliario. Muchas personas ya no pueden permitirse los alquileres cada vez más caros.
Según un informe de la Comisión Europea de junio de este año, los precios inmobiliarios en el país han aumentado un 130 % en términos nominales desde 2013.
Algunos sectores conservadores en el intento de apoyar políticas que notoriamente están fracasando, han argumentado que la violencia se debe a inmigrantes y personas de ultraizquierda, un argumento que parece insuficiente para una realidad cruda.
