El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flávio Bolsonaro debatieron la noche de este domingo por primera vez en TV, a una semana del balotaje electoral en Brasil, mientras empatan en encuestas.
El debate en los estudios de TV Band en Sao Paulo, el primero tras la negativa de Lula a participar antes de la primera vuelta, no tardó en encenderse.
Con una corbata con los colores de Brasil, el izquierdista se alejó en un momento de Bolsonaro para marcar «distancia con miliciano», según dijo, en alusión a supuestos vínculos del senador derechista con grupos parapoliciales que controlan barrios populares en Rio de Janeiro.
Bolsonaro respondió que era mejor tenerlo lejos porque la «billetera puede ser robada», y mostró una anotación en la palma de su mano: «Corrupto».
«Mentiroso contumaz, malandro», lo llamó el izquierdista luego de que su adversario mencionara a la primera dama Janja da Silva como un gasto público dispensable.
«Brasil te va a jubilar», le dijo Bolsonaro.
Vestido de traje aunque menos formal que Lula, Bolsonaro se paró varias veces detrás de su rival mientras hablaba a cámara, haciendo gestos de negación.
Lula reclamó varias veces explicaciones por una investigación por posible corrupción sobre Bolsonaro, que su adversario evitó responder, y le dijo «payaso».
El derechista atacó por su parte con menciones a un caso por posible corrupción sobre «Lulinha», un hijo de Lula.
Jair Bolsonaro salió a colación varias veces, incluso cuando su hijo le preguntó a Lula por qué tantos presos lo habían apoyado en las elecciones.
Lula dijo que quería todos los votos, incluido el de su padre, preso por golpismo.
Detrás de cámara se escucharon gritos y aplausos de las plateas de ambos, y Bolsonaro fue incluso abucheado por interrumpir a Lula fuera de su turno.
Lula da Silva atacó a su rival vinculándolo a los mandatarios de Argentina, Javier Milei, y de EE.UU., Donald Trump; por su parte, el opositor respondió relacionando a su adversario con el jefe de Estado nicaragüense, Daniel Ortega, y con el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro.
Bolsonaro machacó sobre las principales preocupaciones de los brasileños, como el costo de vida y la inseguridad, y acusó a Lula de «gastar locamente para reelegirse» con anuncios de beneficios sociales.
El presidente contraatacó acusando a Bolsonaro de prever un «tijerazo» al gasto público y le preguntó si pedirá prestada la «motosierra» del presidente de Argentina, donde el desempleo ha aumentado.
«Eres amigo de Milei. ¿Has seguido cómo está Argentina? ¿Vas a seguir el modelo de Milei?», interpeló Lula al candidato del Partido Liberal (PL).
Bolsonaro respondió diciendo que si gana las elecciones, el próximo 25 de octubre, va a «dar un tijeretazo en la corrupción» del Gobierno de Lula.
La seguridad pública fue otro de los principales ejes del debate. Bolsonaro prometió que, si llega a la Presidencia, impulsará la clasificación del Primer Comando de la Capital (PCC), el Comando Vermelho y las milicias como organizaciones narcoterroristas.
Bolsonaro dio la sorpresa en Brasil: se impuso sobre Lula y habrá segunda vuelta
El candidato del Partido Liberal aseguró que pretende recuperar los territorios urbanos y los establecimientos penitenciarios controlados por organizaciones delictivas y endurecer la respuesta estatal frente al crimen organizado.
Lula, por su parte, defendió una mayor participación del Gobierno federal en las políticas de seguridad y cuestionó la resistencia de sectores opositores a una propuesta de reforma constitucional destinada a ampliar las competencias nacionales en esa materia.
El presidente sostuvo que los estados brasileños habían fracasado en el combate contra la inseguridad y reivindicó su iniciativa para fortalecer la coordinación federal.
