Por Carolina Camacho*
Cuando los hermanos Lumiere aparecieron en Francia con el cinematógrafo en 1894 el cine era mudo, y el primer film de la historia que fue proyectado en público fue “La salida de los obreros de la fábrica Lumiere” que mostraba a los obreros saliendo de la fábrica. Los espectadores curiosos y su ojo aún inocente que observaba a través de la pantalla como si estuviera descubriendo el mundo, se asustaban cuando veían aparecer el tren en movimiento en la pantalla porque pensaban que el mismo se saldría de ella e iría directo contra ellos. Otras de las películas fue “La merienda del bebé” que mostraba al Sr. Lumiere y su esposa dándole la merienda a su bebé. El cine ya estaba oficialmente en la calle, pero fue el artista, mago e ilusionista de Georges Méliès que apareciendo como espectador en las funciones de los hermanos Lumiere les propuso comprar su proyecto, pero los hermanos le respondieron que ese invento no prosperaría comercialmente. AL tiempo, el propio Georges Méliès duplicó la apuesta de los hermanos Lumiere, generando sus propias producciones e introduciendo la noción de “género” mediante producciones de cine fantástico. Al estar influido por la estética teatral sus producciones empezaron a tener trucos y gags, sin él la técnica y el lenguaje cinematográfico no hubiera progresado. Cuando creo el film “Viaje a la luna” (1902) quedo asentada su curiosidad por las temáticas futuristas y la ciencia ficción y plasmaba lo que sin lugar a dudas era la fantasía y la preocupación del hombre por llegar a conquistar la luna, una peculiar luna con rostro que hasta sonreía y todo. Se quería humanizar la luna, pero no en el buen sentido, sino en el sentido más egocéntrico, el de la conquista por la conquista en sí misma. Luego filmó “La conquista del polo” (1912) y ya fue en sus estudios de Montreal con maquetas y decorados preparados especialmente que mostraba las expediciones al ártico de un profesor interpretado por el mismo. También muchos trucos de la cámara fueron inventados por el cineasta Segundo de Chomón a quien se le atribuye la truca y el paso de manivela imagen por imagen y Fructuos Gelabert (padre de la cinematografía catalana) inventor y creador de una pequeña industria en Barcelona y de la Escuela de Tendencia Realista, e ideo el carro traveling. Luego apareció Charles Pathé quien montó el primer monopolio económico de la historia del cine creando la empresa “Pathé”. Mientras Luis Feullade, dueño de la casa Gaumont filma una serie de sainetes y adaptaciones de novelas celebres. A partir del año 1911 empezaron a buscarse nuevos argumentos en la pantalla, empezando a pasar a una nueva etapa del séptimo arte que ya no sería visto como un mero entretenimiento de feria, como lo llamaban algunos. Se funda la sociedad de autores cinematográficos en el que empezaron a aparecer nuevos contenidos en la pantalla cinematográfica.
Se empiezan a llevar al cine obras clásicas de la literatura y se procede a contratar a todo profesional del cine y comienzan a verse interpretaciones actorales con altos niveles de dramatismo. Luego comenzó una expansión del cine en Cataluña, y se le comenzó a dar preponderancia a los dramas mundanos de la mano de la productora Hispano Films con el realizador Ricardo Baños con finos cortes de montaje hasta el momento nunca vistos, con escenarios naturales e interiores pintados. Luego en 1912 el cineasta Bourgeois filmó “Cristóbal Colón y su descubrimiento de América”, considerada una super producción histórica donde intervinieron diversos técnicos españoles. Se caracterizó por la ambientación y el vestuario.
Griffith y los norteamericanos
Los cineastas norteamericanos comenzaron a darle al cine una entidad autónoma, el maestro Edwin S. Porter dirige su primera película con planificación y montaje original pese a su influencia europea haciendo el primer western de la historia del cine, llamado “The great train robbery” dándole al cine un gran realismo. Su otro film celebre “El nido del águila” lo tenía debutando como actor al propio maestro David Wark Griffith que luchaba contra un águila de utilería hasta vencerla. Y luego se lanzaría como director, no solo convirtiéndose en el primer gran narrador de cine norteamericano, sino descubriendo a grandes estrellas. Y ya se empezó a dividir el cine en escenas, secuencias y planos. Si bien Griffith fue uno de los genios del cine mudo, se marcó un antes y un después del cine a partir del film “El nacimiento de una nación” (1915), sobre la guerra de secesión y posguerra en Estados Unidos, donde se muestra por primera vez en el cine a través del montaje la lucha del bien contra el mal. Luego el film “Intolerance” (1916), y con la desaparición del cine mudo el cineasta abandona el plató y muere olvidado en las vísperas de finales de la Segunda Guerra Mundial.
Chaplin y Keaton
Con Charles Chaplin y Buster Keaton apareció el cine burlesco y la comedia en el cine, aunque Chaplin fue un actor, director y compositor británico, y tomaría una parte del final del cine mudo, vivió su transformación y lo que significó pasar del cine mudo al cine sonoro. Nació en la pobreza en Londres y tuvo una infancia difícil. Sus primeros films aparecieron hacía 1914 de la mano del personaje de el Vagabundo. Personaje que mediante la comicidad hacía muchas críticas sociales y hacía el sistema y tomaba claras posiciones políticas. Chaplin tuvo que adaptarse al cine sonoro y su personaje del Vagabundo sobrevivió a ese cambio. Filmó más de 80 películas entre cortos y largometrajes a lo largo de toda su extensa carrera. Sus películas más emblemáticas fueron “El chico” (1921), “Tiempos modernos” (1936), y “El gran dictador” (1940). Fue perseguido políticamente en Estados Unidos, se exilió a Suiza en 1952 y murió en el exilio sin poder regresar a los Estados Unidos.
Las películas de Buster Keaton empezaron a surgir hacia 1920. Su cine no fue tan relevante como el de Charles Chaplin, aunque revoluciono la comedia y el humor físico, caracterizado por su absoluta inexpresividad.
Con el humor de estos dos últimos maestros el cine ya se caracterizaba en el género de comedia y los argumentos empezaron a ampliarse, y vendrían muchas mas transformaciones audiovisuales por delante. Todo estaba por descubrirse, una nueva mirada se había prendido para siempre para no volver a apagarse.
(*) Realizadora Audiovisual por el Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda y Licenciada en Enseñanza de las Artes Audiovisuales por Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica y Universidad Nacional de San Martín.
Foto Crédito masrosa.com
