(NA) –Al menos 40 personas murieron ahogadas en las últimas horas en Francia tras intentar refugiarse del sofocante calor que azota a una parte de Europa, según informaron medios internacionales.
La situación se registró en simultáneo con la noche del lunes que se consideró como la más calurosa que hubo históricamente en Francia, contando el inicio de las mediciones en 1947, según lo anunció el servicio meteorológico Météo France.
La temperatura mínima se situó en 21,6ºC en la madrugada del martes, según el Indicador Térmico Nacional (ITN), que se basa en el promedio de 30 estaciones de referencia. La máxima llegó a 40° en algunas zonas durante los últimos días
El anterior récord de 21,4°C de mínima se remontaba al 25 de julio de 2019, completan informes de Reuters y RFI.
España, Gran Bretaña, Italia y Suiza también sufrían un calor extremo, con temperaturas récord en algunas regiones que perturbaron las escuelas y las redes de transporte.
En Francia, la gente se metió en canales y ríos para refrescarse y la cantidad de ahogados se convirtió en un problema nacional.
La ministra francesa de Deportes, Marina Ferrari, comentó que entendía las ganas de escapar del calor, pero advirtió sobre los peligros de nadar en zonas no autorizadas o peligrosas.
En declaraciones previas a una reunión de emergencia sobre la ola de calor, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, subrayó: “Una triste plaga en lo que respecta a los ahogamientos, ya que las últimas cifras que nos acaban de comunicar muestran 40 muertes desde el 18 de junio, la mayoría de ellas de jóvenes”.
El calor extremo afectó la actividad comercial y hasta los servicios de transporte, completó el informe.
En otros puntos de Europa, por ejemplo en España, la capital, Madrid, habilitó albergues climáticos para personas vulnerables, incluidas las que viven en situación de calle.
Estos lugares “proporcionarían un ambiente con temperatura controlada, ofrecerían alimentos básicos, permitirían a los visitantes ducharse y les darían la oportunidad de descansar un rato”, señaló Juan Carlos Arellano, de Samur Social de Madrid.
Decenas de municipios del norte de España cancelaron por el momento las tradicionales hogueras de San Juan debido al riesgo de incendios forestales, lo que pone de manifiesto cómo las temperaturas extremas están alterando tanto las tradiciones culturales como las actividades cotidianas.
En Bélgica, las altas temperaturas obligaron a una escuela primaria en Tervuren, cerca de Bruselas, a trasladar sus exámenes finales a una iglesia cercana.
En Suiza, el cantón nororiental de San Galo restringió la extracción de agua de ríos y lagos, alegando que los niveles de agua superficial y subterránea eran bajos y las temperaturas altas
