El destino de Adorni Parece sellado y el gobierno podría recibir otro duro golpe


Todos lo quieren fuera del Gobierno a Adorni, menos los hermanos Milei. Pero las horas o los días de Adorni como funcionario parece que están contados. El peronismo quiere interpelarlo y someterlo a una moción de censura mañana jueves en el Congreso. El Pro y los aliados del Gobierno no estarían dispuestos a adherir a esta movida, para no quedar pegados a ese espacio político, pero ya le exigen al presidente y a la secretaria general de la Presidencia que Adorni sea echado. Asoma en el horizonte una derrota con un sabor muy amargo, muy amargo.

El Gobierno, mejor dicho el presidente y su hermana, acorralados, desgastados, y arrastrados por el lastre político que supuso sostener políticamente durante largo tiempo a un funcionario cuestionado hasta por la propia Patricia Bullrich, parece que no tiene más salida.

A menos claro, que los Milei insistan con mantenerlo, enarbolando la bandera de su inocencia, pero recibiendo los palos de propios por debajo y opositores públicamente y dejen que se caiga aún más una imagen hoy deteriorada.

Claro que, como se ha dicho, tal deterioro no se debe solo (ni mucho menos) al caso Adorni, sino a una situación económica que resulta muy pesada para un amplio espectro social y a políticas y acciones que preocupan a algunos sectores. Es el caso, entre otros, de la determinante Ley de Propiedad Privada, severamente cuestionada por la Iglesia.