La situación en Ucrania es crítica, la idea de Zelenski de convertir el ex territorio de la URSS en miembro de la Unión Europea ha tenido y tiene un costo alto. Un costo del que son responsables varios líderes europeos quiene siguen alimentando al mandatario ucraniano que se ha quedado sin el apoyo total de EE.UU. que lo mira con recelo.
Este jueves, Rusia atacó la capital ucraniana, Kyiv, con misiles durante la noche, horas después de que el presidente Vladimir Putin dijera que el Kremlin estaba listo para reanudar las conversaciones de paz trilaterales el próximo mes (Rusia, Estados Unidos, Ucrania).
A petición del enviado especial estadounidense Steve Witkoff, durante su reunión de tres horas el miércoles, Putin dijo que estaría dispuesto a reanudar las conversaciones con Ucrania y Estados Unidos después del 10 de noviembre. En el marco de este encuentro, Witkoff calificó a Putin como una persona “humanitaria” por haber liberado a un ciudadano estadounidense detenido.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (quien fue desoído por Zelenski respecto del pedido de no atacar refinerías rusas) declaró el miércoles que su administración está “más cerca que nunca” de poner fin a la guerra en Ucrania.
Los ataques a gran escala causaron la muerte de dos personas y dejaron 34 heridos, según declaró este jueves el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky. Las autoridades ucranianas indicaron que el centro de Kyiv también fue alcanzado por una ojiva de racimo.
El hecho es que Moscú también fue atacado por fuerzas ucranianas. El alcalde de Moscú declaró que 630 drones sobrevolaron la región durante la noche, en un ataque que dejó dos heridos en la zona rural de Voronovo. La mayoría de ellos fueron interceptados.
Mientras, varios líderes europeos siguen alentando a un Zelenski que ha perdido gran parte de su territorio (el Donbas ocupado por fuerzas rusas) y que a pesar del apoyo europeo, difícilmente pueda revertir una situación desfavorable y angustiante para el pueblo ucraniano.
