Según funcionarios de la administración y abogados de los menores, el Gobierno de Trump está tomando medidas para acelerar las deportaciones de niños inmigrantes bajo custodia estadounidense, en medio de la presión de la Casa Blanca para que los menores sean procesados rápidamente, informó la cadena de noticias CNN
Las audiencias de inmigración, en las que un juez decidirá si un niño puede permanecer en Estados Unidos o ser deportado, se están adelantando semanas o incluso meses, lo que dificulta que los abogados obtengan medidas de alivio inmigratorio para los menores en un proceso que ya de por sí es engorroso.
Niños de tan solo cuatro años se ven obligados a comparecer repetidamente ante el tribunal y a informar sobre el estado de su caso, en ocasiones sin asistencia legal, en cuestión de semanas. Las frecuentes audiencias judiciales resultan alarmantes para los menores que apenas se están familiarizando con los tribunales y el sistema de inmigración.
Según Emily Norman, directora regional para la costa este de Kids in Need of Defense, los niños suelen sentir una enorme presión y algunos se orinan encima cuando tienen que ir a juicio.
Se trata de la última de una serie de medidas para centrar la aplicación de la ley de inmigración en los menores que llegaron a Estados Unidos sin acompañantes o que han regresado a la custodia del Gobierno debido a operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que resultaron en la detención de sus tutores.
Esta iniciativa ha generado alarma entre abogados y defensores, quienes argumentan que los plazos apresurados podrían provocar que menores vulnerables sean enviados de vuelta a las condiciones de las que huían.
“Todos ellos están, en cierto modo, confundidos, asustados y frustrados”, afirma Scott Bassett, abogado director del Programa Infantil del Centro Amica para los Derechos de los Inmigrantes.
En Texas, las audiencias de 300 niños que residían en albergues se adelantaron abruptamente, a veces con muy poco aviso.
En declaraciones a CNN, Andrew Nixon, portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, afirmó que el departamento “se centra en resolver los casos que involucran a menores no acompañados de la manera más rápida y eficiente posible, de conformidad con la ley”.
“Muchos de estos niños corren el riesgo de ser víctimas de trata y explotación, y en algunos casos son trasladados a través de la frontera por cárteles en condiciones peligrosas y coercitivas. Agilizar los casos ayuda a desmantelar esas redes y garantiza que los niños regresen a entornos seguros lo antes posible», justificó.
