Silvina Di Vito nació en el año 2000 en Rosario, Santa Fe. Es profesora de Física egresada del IES N° 28 «Olga Cossettini» y trabaja actualmente en escuelas secundarias de la ciudad. En el año 2017 obtuvo el segundo premio en narrativa en el concurso «José Pedroni» organizado por SADE Rosario. En 2023 participó en la antología número 10 «Memoria Colectiva» de Carpe Literario. En junio de 2024 sacó su primer libro “La muerte es eso que nos dade comer” con la misma editorial.
Dialogamos con ella para conocer más de su último trabajo.
«El libro es un conjunto de poemas y relatos que están ordenados de una manera en la que el lector pueda percibir un viaje, un crecimiento. La muerte no está siempre nombrada, no hace falta, en nuestra vida cotidiana todos hemos lidiado con pérdidas de seres queridos, mascotas, vínculos, proyectos y también construimos relaciones con la muerte y la oscuridad, por ejemplo, son
temas que también a mí me interpelan» dice la autora.
Agrega «la tapa del libro juega un papel importante, dibujada por Marte Bruno, a primera vista puede generar curiosidad
y a la vez algo de espanto ya que personifica a la muerte y la romantiza, cuando en realidad lo que hace es todo lo contrario. El libro tiene imágenes hermosas y tiernas junto a sombrías y realistas».
Nos cuenta que «la inspiración para este libro surge de distintos lugares. Por un lado, su historia familiar en la cual la muerte aparece literalmente como en el título del libro: “La muerte es eso que nos da de comer”. Por otro lado, está la inspiración que
surgió de ir a un taller literario, en su caso, el taller de la poeta y fotógrafa Cintia Ceballos, quien en cada clase nos daba tareas o lecturas que provocaban ideas para motivar la escritura. El recorrido por su taller le sirvió como herramienta para construir el libro. El rol de Cintia fue fundamental ya que se transformó en su correctora y prologuista».
«Si un lector llega al final del libro habiendo podido hacer alguna relación entre lo que lee y su propia experiencia de vida, la obra ha cumplido su objetivo. Además, las reseñas que van llegando son importantes y la emocionan. Por dicha razón invito a la gente que lo haya leído a compartir su experiencia», expresa Silvina.
Por último, la autora menciona el lugar que la editorial Carpe Literario le dio al brindarle la oportunidad de sacar su primer libro. Es una editorial independiente de la ciudad de Rosario que trabaja codo a codo con sus escritores, los acompaña y los hace formar parte de un grupo que va a las ferias a leer, saca antologías y se mueve siempre en conjunto. No es casualidad, a su parecer,
que el editor y muchos de los que tienen sus libros con la editorial sean docentes, dice.
Fragmentos de poemas y relatos del libro:
“Nadie se ocupa de los muertos, ellos no producen” dice Lucas para sí, al
borde de la ruta…
***
… en qué circunstancia me convencí de que la ausencia de luz era la muerte y
venía por mí.
***
Un pájaro cayó del techo
su sangre brotaba y hacía charquito.
Los obreros no hicieron nada en principio
yo tampoco. Escribo para confesarme
***
Desaparecían de un día al otro
era una ausencia natural para mí.
***
… y así escribió en su mente todas y cada una de sus muertes…
Fragmento del prólogo de Cintia Ceballos
Como las arañas, que no puedo matar y conviven conmigo en paz en los rincones del baño, fui tejiendo este espacio desde el suelo… Dice Silvina en el último poema de su primer poemario.
Poemario que fue tejido con minucioso cuidado. A lo largo de todo el libro, los poemas se van enlazando unos a otros. Los personajes, por llamarlos de algún modo, aparecen con sus particularidades, sus “dones” y ese escenario compartido. Construido y detalladamente contado, se dibuja a trazo firme con una contundente poética. Silvina logra que el escenario mute de manera
gradual. Y sobre el final todo parece haber cambiado. Somos, como lectores, testigos de este suceso.
