Samantha Reed Smith, nació en Maine en junio de 1972 y falleció el 25 de agosto de 1985 en un accidente aéreo a los 13 años de edad, junto a su padre. Alcanzó fama mundial después de escribir una carta en plena Guerra Fría al entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Yuri Andrópov, y que este le respondiera invitándola a visitar su país, lo que Smith aceptó.
Seguida de cerca por medios de comunicación de ambos países, se involucró después de su visita a la URSS en actividades de mantenimiento de la paz, escribió un libro y participó en una serie de televisión.
En noviembre de 1982, cuando estaba en quinto grado, escribió una carta a Andropov en su intento de comprender por qué eran tan tirantes las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética:
- Estimado Sr. Andropov:
- Me llamo Samantha Smith. Tengo diez años de edad. Felicitaciones por su nuevo trabajo. Estuve preocupada pensando en la posibilidad de que Rusia y los Estados Unidos se involucren en una guerra nuclear. ¿Votará por la guerra o no? Si no, por favor cuénteme cómo ayudará a evitar una guerra. Esta pregunta no la tiene que responder, pero me gustaría saber por qué quieren conquistar el mundo o al menos nuestro país. Dios hizo el mundo para que viviéramos juntos en paz y no para pelear.
Operativo mediático
Alrededor de Samantha se armó todo un operativo mediático; fue entrevistada por reconocidos periodistas estadounidenses como Johnny Carson y su caso llegó a los más importantes noticieros del país. El 2 de julio de 1983, Smith voló a Moscú con sus padres para pasar allí dos semanas como huésped de Andropov. En el viaje visitó Moscú y Leningrado. Smith escribiría que en Leningrado ella y sus padres quedaron fascinados por la amabilidad de la gente y los regalos que les hacían. Al dar una conferencia de prensa en Moscú, Samantha declaró que los rusos eran «iguales a nosotros«. Andropov no se encontró con ella debido a su avanzada enfermedad pero mantuvieron una charla por teléfono.
Durante un viaje de regreso de las filmaciones de Lime Street, en el verano boreal de 1985, el avión en que iba Samantha Smith tocó suelo sin llegar a la pista de aterrizaje, que estaba a unos 200, con lo que impactó provocando la muerte de sus ocho ocupantes, seis pasajeros y dos miembros de la tripulación. Murieron Smith y su padre, que iba con ella.9 Empezaron entonces a circular versiones cruzadas sobre el accidente; mientras que algunos decían que había sido planeado por la CIA, otros culpaban a la KGB, según su creencia de que la creciente popularidad de Smith podría haber afectado a decisiones políticas o militares en ambos países.
Al funeral de Samantha concurrieron unas mil personas, entre las que se contaba Vladimir Kulagin, de la Embajada soviética en Washington D. C., quien leyó un mensaje personal de condolencias enviado por Mijaíl Gorbachov. No hubo en el funeral representantes del gobierno estadounidense. Samantha y su padre fueron enterrados cerca de Houlton, su ciudad natal.

