Recordando a una grande de la danza

Pina Bausch, la pionera de la danza contemporánea

Un día como hoy, en el año 2009, fallecia la bailarina y coreógrafa alemana Philippina Bausch, conocida como Pina Bausch, considerada pionera de a danza contemporánea.

Nacida en Soligen en el ño 1940 con su estilo vanguardista, mezcla de distintos movimientos, Bausch propone piezas de danza que se componen en cooperación entre distintas expresiones: movimientos corporales, emociones, sonidos y escenografía que configuran piezas enmarcadas en la corriente de la danza teatro.

En 1959, con 19 años, se graduó de la Folkwang School2​ y ganó una beca para continuar sus estudios en Nueva York. Ahí estudió en la Juilliard School desde 1960, teniendo como maestro a Antony Tudor, bajo cuya dirección bailaría por primera vez en el Metropolitan Opera Ballet. En esta segunda etapa formativa, Bausch también tuvo como profesores a José Limón, Alfredo Corvino y Paul Taylor, quien la dirigió como parte del New American Ballet.

Tras el brillante desempeño de Pina Bausch en Estados Unidos, Kurt Joos, su primer maestro, la reclama en 1961 para formar parte de su compañía en Alemania. Así, en 1962 se unió a la recién creada Folkwang Ballet Company, al principio llega como asistente de Joss y luego se convierte en solista. En 1968 dirigió su primera pieza como coreógrafa de la compañía: Fragment, con música de Béla Bartók; al año siguiente reemplaza a Joos como directora artística.

Su propuesta de danza teatro

El trabajo de Pina Bausch está conectado con la tradición de la danza expresionista alemana –la Ausdruckstanz-, encarnando sentimientos de angustia humana existencialanomia y disociación. Todos sus trabajos comparten similitudes esenciales: ausencia de argumento (en un sentido clásico), del sentido convencional de la progresión en escena y de referencias a lugares geográficos específicos. Sin embargo, la obra de Bausch tiene “una gran atmósfera de humor malvado, un patrón de tantalización romántica y humillación”.3​ Su trabajo se basa en la creación de breves episodios de diálogo y acción a menudo centrados en situaciones surrealistas, en el uso del cuerpo y en las relaciones entre este, el escenario y el vestuario.

Relación con el cine

En 1983, interpretó el papel de la princesa Lherimia en Y la nave va, de Federico Fellini. Pedro Almodóvar, en Hable con ella (2002), realizó una cita-homenaje a Café Müller, que funciona como pieza clave del argumento. En 2009, Bausch comenzó a colaborar con el director y documentalista Wim Wenders para la realización de una película sobre la compañía en formato 3D. Pina murió antes de estuviera finalizado el filme, que Wenders define como un homenaje a su memoria. El documental Pina se estrenó el 2011 en el Festival de Berlín y recibió varios premios.

Vida personal

En primera instancia se casó con su compañero de labores, el polaco Rolf Borzik, quien fuera diseñador de vestuario y escenografías para la compañía. Borzik muere en 1980, y tiempo después Pina conoce al poeta chileno Ronald Kay, con quien tendrá su único hijo, Ralf Salomon, en 1981.

Fue una fumadora empedernida: en los registros visuales que muestra la película Pina, de Win Wenders, se la puede ver siempre con un cigarrillo. Murió de cáncer pulmonar el 30 de junio de 2009, a los 68 años, en Wuppertal.