Por Sarah Sidki
La periodista deportiva y escritora Patricia Cazón (León, 1980) recoge los logros de las deportistas españolas que cambiaron la historia del deporte español en «Las mujeres Salmón». Una enciclopedia del deporte femenino que recupera las voces de estas mujeres, muchas de ellas olvidadas.
«Las Mujeres Salmón» ( Debate) hace un recorrido desde Lilí Álvarez, tenista y primera española en participar en unos Juegos Olímpicos, pasando por Amelia del Castillo, la primera presidenta de un club de fútbol español y Miriam Blasco, primera campeona olímpica de judo en 1992, hasta el importante capítulo del #SeAcabó de la selección española de fútbol femenino, entre muchas otras.
«Es injusto que mujeres tan grandes que han hecho tanto se hayan olvidado», explica Cazón en una entrevista con Efeminista con motivo de la publicación del libro, dedicado especialmente a «las niñas del futuro» y del que espera, dice, que «abra camino a muchas que quieran ser deportistas».
Cronista del Atlético de Madrid en el Diario AS y autora de ‘El largo invierno’ y ‘Hasta Siempre: Vicente Calderón’, Cazón celebra a todas las deportistas que abrieron puertas y derribaron muros para conseguir sus logros. Mujeres que han nadado a contracorriente para abrir el camino a futuras deportistas y cambiar la historia.
«He intentado que cada historia contara cosas distintas, para que el lector pudiese ver el gran éxito y el legado que dejaron«, sostiene Cazón, que recuerda que el origen de «Las Mujeres Salmón» viene de un proyecto de 2018 que le encargaron desde el Diario As, periódico el que lleva veinte años trabajando.
«Cuando yo entré en el periódico, hace 20 años, era inimaginable ver a una mujer o un equipo de mujeres en la portada del As o del Marca. Ahora, si Carolina Marín gana una medalla o un mundial, yo sé que al día siguiente las portadas van a ser para Carolina», argumenta Cazón, al tiempo que asegura que, a pesar de que todavía falta mucho trabajo para visibilizar los logros de las deportistas tal y como lo merecen, «se ha avanzado muchísimo».
Por ello, Cazón quiere que se mantenga el legado que dejaron estas mujeres y que no caigan en el olvido.
«Es muy triste que si mencionas a Lilí Álvarez, salvo las personas que nos dedicamos al mundo del deporte, nadie sepa quién es. Sin embargo, todo el mundo sabe quien es Manolo Santana o Ángel Nieto, pero no conocemos a su coetánea, Mari Paz Corominas», lamenta Cazón ante la falta de cultura deportiva femenina, colapsada por los logros masculinos.
Aún así, la periodista recuerda que «existen hombres muy importantes en las vidas de estas mujeres, porque las miraron sin género» y las ayudaron a triunfar. Es el caso de Rafa Muga, pionero del fútbol femenino, que organizó el primer partido de fútbol de mujeres en 1970 y, como consecuencia, terminó en el cuartel de la Guardia Civil.
Por ello, insiste en la importancia y necesidad de que «te miren sin género y confíen en tu profesionalidad», no sólo en el deporte, si no en todos los ámbitos. Como periodista deportiva y feminista recuerda: «Tenemos que seguir luchando, los propios medios tenemos una labor muy importante y es intentar que las mujeres dejen de ser un mero faldón o una letrita pequeña al final del diario».
Y recuerda que: «las mujeres estamos acostumbradas a recoger miguitas de pan en cualquier lugar, pero en el deporte especialmente, y las deportistas han logrado mucho teniendo muy poco.
Por ello, denuncia las injusticias y los abusos a los que están sometidas muchas deportistas por ser mujeres en un mundo masculinizado y el impacto que ha supuesto el #SeAcabó de la selección española femenina de fútbol ante el beso no consentido de Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, a la futbolista Jenni Hermoso durante la celebración del Mundial 2023. «Lo que ocurrió con ese beso no consentido, empañó mucho el triunfo de la selección. Prácticamente ellas solo fueron campeonas durante unas horas, y enseguida de lo único que se hablaba era de ese beso», recuerda Cazón, pero insiste que «sirvió para que ellas ganaran otro mundial, el que llevaban años reclamando».
«Muchas de ellas llevaban años pidiendo que se las trataran como profesionales y algunas no se presentaron al mundial porque Jorge Vilda (el entrenador) seguía en el equipo. Yo he escuchado durante mucho tiempo a gente decir que todo lo que pedían eran caprichos y nadie las creía, hasta que se demostró, con ese triunfo, que tenían razón» añade.
«Las faltas de respeto y los abusos no tienen cabida ni en el deporte ni en ningún otro ámbito», recalca.
Cazón insiste en la necesidad de que haya más referentes femeninos en el deporte y, sobre todo, en el periodismo deportivo. Así recuerda a sus propias ‘mujeres salmón’ que abrieron el camino y fueron pioneras en el periodismo deportivo como Mari Carmen Izquierdo, la primera mujer en trabajar en el AS, y Carmen Colino.
«Cuando llegué al AS yo tenía mis propios prejuicios y pensaba que no iba a haber ninguna mujer en la redacción. Por suerte había muchas otras», añade Cazón, pero recuerda: «en el proceso de selección éramos un chico y yo. Uno de los trabajadores vino y me dijo que si hubiese dependido de él la elección, no me habría contratado a mi, porque las mujeres «siempre damos problemas».
A pesar de ello, la autora reconoce que las cosas están cambiado y que hemos avanzado mucho, pero, advierte «para poder avanzar, necesitas que alguien confíe en ti y te mire sin género«.
Foto portada: La periodista y escritora Patricia Cazón posa con su último libro ‘Las Mujeres Salmón’. Imagen cedida por Editorial Debate.
Fuente de la información: EFE (efeminista.com)
