Por Alejandra Cuenca
Alejandra es la mamá de Georgina Melatini, una joven a la que hemos nombrado cuando hablamos de la película de Mariana Wenger, «Surfeando el cielo», que relata la conmovedora historia donde el esfuerzo es el eje principal para mostrar como cuando se quiere se puede. Georgina es parasurfista, nació con Mielomeningocele y pasa la mayor parte de su día en silla de ruedas. Es bicampeona sudamericana y latinoamericana de surf adaptado y rankeada tercera en el mundo. Graduada como Técnica en Actividades Acuáticas. Creadora de la primera escuela municipal de surf adaptado de Argentina. Actualmente dirige una nueva escuela: “SANTASURF”, Escuela de surf adaptado privada, inclusiva y gratuita. Nos escribió este texto en primera persona que sirve para alentar a otras madres.
«Cuando miro atrás veo a una mujer, que siendo muy niña disfrutaba del agua, creyéndose princesa de los mares. Y esto pudo suceder porque una familia prioriza el crecimiento y los proyectos que favorecieron a Georgy, a niños y mayores a compartir su pasión. A dejar un legado y a participar de la transformación de un viejo paradigma sobre discapacidad. Así creció en el amor y el deporte como herramienta social desde los 6 meses de vida recorriendo la natación.
Ya en la adolescencia el surf ocupo un lugar de privilegio en su vida, el mar era y es su lugar, la tabla y las olas forjaron su destino, llevar la bandera argentina con gran orgullo hasta el podio mundial.
El deseo no termina ahí, sino que crece en el día a día. Ella y su escuela inclusiva, donde todos disfrutan de igual manera en un mismo espacio rodeados de naturaleza , donde los valores y el respeto por el entorno son prioridad. Hoy con solo 24 años, dos carreras profesionales , Parasurfista referente y primer mujer de la Selección Argentina abre un camino para quienes deseen sentir la libertad de elegir, de trabajar y transgredir barreras. Estos sueños no terminan y el próximo es continuar formando y buscando los nuevos talentos, esos que están ahí; temerosos, indecisos y potencialmente valiosos.
De esto se trata, de ser feliz y posibilitar a muchos más a serlo.
Esta es mi historia, acompañar siempre y aun en la distancia preservando la familia cuidando de todos y permitiendo realizar los sueños de ella, mi hija».
Foto portada: Georgina Melatini

