No hay energía y suspenden vuelos: los cubanos al borde del abismo


Como consecuencias de las medidas de Trump, los cubanos no tienen combustible, hay crisis en la energía eléctrica y la vida se hace más difícil.  El Gobierno cubano advirtió ahora  a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este l unes el país se quedaría sin combustible para aviación debido al asedio petrolero de Estados Unidos, según confirmaron agencias como EFE y AFP.

El Gobierno Mexicano ha enviado buques a la isla con ayuda humanitaria y lo mismo han hecho algunas organizaciones humanitarias internacionales.

El mensaje oficial de las autoridades cubanas a pilotos y controladores especifica que el déficit de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba. El periodo de validez de la notificación es por un mes, del 10 de febrero y hasta el 11 de marzo.

El anuncio puede afectar al ya maltrecho sector turístico nacional, varado en una crisis desde la pandemia por las consecuencias de la COVID-19, las sanciones estadounidenses y los problemas económicos del país, que lastran la calidad de la oferta y el servicio.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos países que suministrasen petróleo a Cuba, tras alegar que la isla era un peligro de seguridad nacional para su país.

Cuba produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas. Para el resto recurría a importaciones de Venezuela (que en 2025 supusieron en torno a un 30 % del total) y, en menor medida, de México y Rusia.

Bert Hoffmann, investigador destacado del Instituto GIGA de Estudios Latinoamericanos de Alemania, afirmó al medio DW que «básicamente, es cuestión de semanas hasta que se agote el combustible. Entonces, no solo los turistas no podrán desplazarse de las playas a los aeropuertos, sino que los alimentos no podrán llegar de las granjas a las ciudades», explica Hoffmann. Y sin alimentos, la gente pasará hambre. En otro ejemplo, señala que «si los camiones no tienen combustible, los hospitales no podrán obtener oxígeno y los pacientes morirán».