Parece ciencia ficción, pero no lo es. Miles de inmigrantes están accediendo a la ciudad autónoma española de Ceuta este jueves desde Marruecos. Han cruzado a nado o con flotadores, cruzando a pie el espigón fronterizo según señalan medios locales. Esta oleada se suma a los 1500-2000 que han llegado en los últimos días. Debido a esta situación el Gobierno marroquí y el español han confirmado un acuerdo para poder extraditar a los inmigrantes que han llegado en los últimos días.
Ceuta es una ciudad ubicada en el norte de África, al.bordel del Estrecho de Gibraltar, que peryenece a España.
Grupos de personas alcanzaron la playa del Tarajal nadando o ayudadas por flotadores, ante la mirada de los agentes de la Guardia Civil, que se han visto superados por el número de llegadas. En una de las secuencias más comentadas, una puerta cercana a la frontera se abre y decenas de personas comienzan a correr hacia el interior de la ciudad.
En la arena han quedado los restos de flotadores, trajes de neoprene y demás. La mayoría son hombres jóvenes, aunque también se han contabilizado mujeres y menores entre quienes han llegado estos días. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sitúa la media reciente en torno a 300 entradas diarias por mar y advierte de que la cifra sigue subiendo. En los últimos doce meses, más de 60 personas han muerto intentando esta travesía.
El propio dispositivo de control ha cedido en algunos puntos. Tras la llegada de cerca de 2.000 personas en la última semana, varios cientos que permanecían retenidas por la Guardia Civil en el recinto del Tarajal, un espacio contiguo al espigón donde se les aplicaban los primeros protocolos, lograron escapar corriendo hacia la ciudad. La falta de efectivos suficientes explicaría, según fuentes consultadas en la zona, la dificultad para contener a un grupo tan numeroso.
Ante el aumento sostenido de las entradas, Vivas ha reclamado al Ejecutivo que declare la emergencia nacional y asuma el mando único sobre la gestión de la crisis en la ciudad autónoma. Su petición incluye recursos adicionales y financiación para hacer frente a lo que describe como un colapso de los servicios locales.
