Plumas femeninas

Mercedes Morán y su primer libro «Madre Mía»


De la mano de Editorial Planeta, la talentosa actriz Mercedes Morán, muestra su faceta de escritora publicando su primer libro «Madre Mía». El mismo fue presentado el pasado 9 de mayo en la Feria del Libro, en la sala Rodolfo Walsh del Pabellón Amarillo, donde estuvo acompañada por la reconocida autora Claudia Piñeiro.

«En este libro, mezcla de autoficción y crónica de una época, Mercedes Morán inicia un viaje memorialístico con la figura de su madre como faro. Escribe para entender su vínculo, pero también para intentar comprender a la mujer más allá de él, como ser complejo, contradictorio, feroz. También sufriente. De la infancia en un pueblo puntano a las funciones en calle Corrientes, Morán nos narra, con humor pero sin hacer concesiones, algunos hitos de su vida, aquellos episodios que la convirtieron en quien es hoy», dice la reseña que presentan prestigiosas librerías.

Ya en el año 2001, la actriz había incursionado en la escritura, cuando junto a Betty Couceiro participó como coescritora  de  «Las diosas se desnudan», con el que proponían revisar los roles tradicionales de la mujer.

Comienza diciendo Mercedes en el primer capítulo titulado «Los ojos de Dios» : «Mamá me dijo que tenía que ser buena y creer en Dios, que Él desde el cielo siempre nos estaba mirando. Para cuidarnos enviaba a un ángel, el Ángel de la Guarda, y él nos guiaba y nos protegía de noche y de día. Mi hermana y yo debíamos rezarle a Dios, a quien también llamábamos Padre, todas las noches, para que velara nuestros sueños. —Si hacés todo esto, nada malo te va a pasar —explicó. A mí me pareció muy bien. No era tanto lo que había que hacer para conseguir protección todos los días, a todas las horas. Me resultó fácil creer, era como si siempre hubiera creído. Además, en la pared del living de mi casa colgaba un retrato de Jesús, y sus ojos se movían siguiéndote donde fueras. La intención de mi madre era darnos protección, y lo conseguía. Yo sentía el amor de Cristo, su mirada, su presencia, el Ángel de la Guarda señalándome el camino. Pero a veces ese mismo cuadro me daba miedo, evitaba pasar por ahí y me iba a mi cuarto a rezar».

Recomendamos su lectura. Felicitamos a la autora y le deseamos muchos éxitos en esta nueva faceta de su tan brillante carrera.