Mujeres que marcaron huellas

María Lejárraga: la escritora y militante española que firmó como María Martínez Sierra


María de la O Lejárraga García nació en San Millán de la Cogolla, La Rioja, 1874  y falleció en Buenos Aires en el año 1974, fue una escritora y feminista española, más conocida como María Martínez Sierra, seudónimo que adoptó a partir de los apellidos de su marido, Gregorio Martínez Sierra, y bajo cuyo nombre escribió gran parte de su obra.

nació en el seno de una familia acomodada. A los cuatro años se trasladó con su familia a Carabanchel Bajo, a la calle de la Sombra,​ ya que su padre, Leandro Lejárraga Estecha, natural de Tormantos, era cirujano y ejerció la medicina en Madrid. Su madre, Natividad García Garay, natural de Madrid, se ocupó personalmente de la educación de sus hijos, siguiendo los programas educativos franceses.​ Estudió en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer donde tomó el primer contacto con las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza. Terminó sus estudios de Comercio en 1891, convirtiéndose en profesora de Inglés para la Escuela de Institutrices y Comercio. Finalizó sus estudios de magisterio en la Escuela Normal de Madrid. Siendo estudiante, acudió al Congreso Pedagógico Hispano-Americano, donde apoyó los postulados educativos de Emilia Pardo Bazán. Ejerció como maestra entre 1897 y 1907. En 1905 viajó a Bélgica con una beca que le permitió conocer los sistemas educativos de este país, donde también conoció las Casas del Pueblo y, por tanto, las tesis socialistas.​ En 1899 publicó su primera obra: Cuentos breves, que fue acogida por su familia con frialdad. Eso y el hecho de ser maestra le impulsaron a ocultar su nombre bajo el nombre de su marido, con el que se casó en 1900. En 1901 publicaron la revista Vida Moderna, en la que publicaron tanto escritores modernistas como realistas.

Con Juan Ramón Jiménez fundaron la revista del modernismo poético Helios (1903-1904), donde publicaron, entre otros, a Emilia Pardo BazánAntonio MachadoJacinto Benavente, los hermanos Quintero y  en 1907 la revista Renacimiento, de corta duración pero gran calidad. Estas colaboraciones cimentaron una profunda amistad entre Lejárraga y Juan Ramón Jiménez. Ambas publicaciones estaban al corriente de las tendencias literarias europeas. Lejárraga era políglota y fue quien realizó la mayoría de las traducciones inglesas y alguna francesa aparecidas en la revista.

El matrimonio entró en contacto con Manuel de Falla en París en 1913 a instancias de Joaquín Turina. Tras volver este a Madrid comenzaron a colaborar en varios proyectos. En 1915 se estrenó El amor brujo, que combinaba música y danza con música de Falla y libreto de Lejárraga en el Teatro Lara de Madrid. Con esta obra querían expresar el alma del pueblo gitano. Para crearlo Falla tocaba fragmentos de la partitura y Lejárraga describía el tono emotivo del pasaje. Viajaron juntos a Granada, ciudad que conocía Lejárraga en profundidad, donde dieron los toques finales. La protagonista fue Pastora Imperio.

Sus ideas sobre la acción de las mujeres en la sociedad se articularon en torno a dos elementos: el sexo y la clase social. La maternidad y lo doméstico son temas recurrentes en sus escritos, pero siempre vinculándolos a la individualidad femenina como ciudadana de pleno derecho. Puso especial atención en las mujeres de clase media. En 1914 publicó Cartas a las mujeres de España y, en 1917, Feminismo, feminidad y españolismo además de colaboraciones en prensa en las que destaca «La mujer Moderna» de Blanco y negro.

En noviembre de 1936 ocupó el puesto de Agregada Comercial de la Legación de España en Berna. En mayo de 1937 fue nombrada secretaria de la delegación gubernamental española en la XXIII conferencia de la Oficina Internacional de Trabajo. Sin embargo, con el cambio de la jefatura del gobierno en 1937 con la sustitución de Largo Caballero por Juan Negrín, fue cesada en su cargo y se trasladó a su casa cerca de Niza.​ Al término de la Guerra civil inició un largo exilio por Francia, México y Argentina, donde finalmente falleció en 1974.

En mayo de 2020 la editorial Renacimiento publicó Luz ajena. El enigma de María Lejárraga, escrito por Isabel Lizarraga, una novela que descifra los motivos que empujaron a la autora a firmar con el nombre de su marido y que explora, desde sus primeras obras hasta sus últimos años en Buenos Aires, los interrogantes de su vida.