Por Lucía Rubio Marcos
María Teresa Codesal y Gemma Galimany son dos ejemplos de madres trabajadoras que optaron por reinventarse profesionalmente para poder disfrutar de una maternidad, y lo hicieron de la mano de Mamis Digitales, la mayor comunidad online de madres profesionales de habla hispana del mundo.
Diseñada para formar a madres como Asistentes Virtuales, Community Managers, Copywriters, Closers y Setters, Ecommerce Managers, Media Buyers y Project Managers, Mamis Digitales, busca ofrecer oportunidades laborales en el ámbito digital que permitan a las mujeres conciliar su vida personal y profesional.
La iniciativa, impulsada por Billie Sastre y Franc Carreras a través de la Fundación Comes Montiel cuenta con más de 7.500 integrantes en 52 países y acaba de celebrar en Madrid su 5ª Convención Anual con más de 600 participantes.
Muchas de las mujeres que forman parte de Mamis Digitales llegaron a la comunidad en momentos de crisis y buscando una alternativa a su trabajo que les permitiese dedicar más tiempo a la crianza.
Es el caso de María Teresa Codesal Míguez, quien antes trabajaba en hostelería, un sector con horarios exigentes que le dificultaba pasar tiempo con su hijo.
“Con un niño pequeño, es muy complicado conciliar trabajando en la hostelería. Cuando vi el anuncio de Mamis Digitales, me dije: ‘Hace tiempo quise estar aquí’», cuenta en una entrevista con EFE.
María Teresa se formó como asistente virtual y community manager y ahora tiene tres clientes.
«En mi caso, el mayor cambio fue mental. Gracias a Mamis Digitales conseguí recuperarme de la situación en la que estaba. Ya no tengo esa carga física y mental«.
Gemma Ros Galimany trabajó durante muchos años de administrativa hasta el nacimiento de sus dos hijos mayores. “Trabajaba hasta las siete de la tarde, como muchas mujeres en este país, en ese momento era lo que había”, cuenta a EFE.
Entonces decidió empezar a estudiar en la universidad para ser maestra de educación infantil mientras sus hijos aún eran pequeños. “Por la tarde recogía a mis hijos, estaba con ellos toda la tarde, y cuando se acostaban me ponía a hacer mis trabajos«.
Pero, tras su segundo matrimonio y el inesperado nacimiento de su tercer hijo a sus 44 años, decidió que quería trabajar desde casa.
“No quería volver a criar a mi hijo sin estar presente”, explica Gemma.
En la actualidad Gemma es copywriter, y como muchas otras madres encontró en Mamis Digitales un gran apoyo: «Al principio pasé un poco de crisis personal, pero precisamente la misma comunidad de mamis estuvo ahí en todo momento y me sacaron de ese pozo”.
Más allá de la formación y el acceso a nuevas oportunidades laborales, lo que más destacan estas madres es la red de apoyo que se ha generado dentro de Mamis Digitales.
“Aquí nos ayudamos unas a otras. En mi caso tenemos un grupo de WhatsApp por el que hablamos casi todos los días», cuenta María Teresa a EFE.
La sensación de pertenencia y sororidad ha sido clave para que muchas mujeres se animen a dar el salto a una nueva vida profesional. Mamis digitales se ha convertido en un espacio donde miles de mujeres se ayudan y se motivan unas a otras diariamente.
Según Gemma: «Esta es una comunidad construida con amor, con alma y con una generosidad enorme, en todos los sentidos, a nivel laboral, pero a nivel personal también«.
Espacio de encuentro entre amigas
La 5ª Convención Anual de Mamis Digitales ha servido como un espacio de encuentro entre mujeres que se conocían de manera remota y por primera vez han podido verse en persona.
«Es emocionante verlas por primera vez, pero al mismo tiempo siento que ya las conozco, que ya somos amigas”, señala María Teresa.
El evento, que contó con la participación de Teresa Baró, experta en comunicación personal y liderazgo, se enmarca dentro de la semana del Día Internacional de la Mujer para resaltar la valentía de las madres emprendedoras.
Fuente: EFE (efeminista.com)
Foto de la 5ª Convención Anual de Mamis Digitales en Madrid. Foto cedida por Mamis Digitales