Como parte del PEN -Poetas, Ensayistas, Narradores-, fundado en 1930, la escritora Luisa Valenzuela estará al frente del Observatorio PEN, una comisión ad hoc del que tiene como objetivo «estar atenta para reaccionar de manera rápida y contundente ante las diversas amenazas, en particular las que atentan contra la vida cultural de la Nación».
«Ante el surgimiento de esta nueva modalidad gubernamental que pretende, entre muchas otras aberraciones, estrangular las múltiples y muy valiosas instituciones culturales del país. Frente a la alarma de tan avasallante amenaza, el Centro PEN Argentina, a cargo de Gabriel Seisdedos, optó por crear un Observatorio específico, cuya organización quedó en manos de Luisa Valenzuela, actual presidenta emérita de la institución», indicó este nuevo espacio a través de un comunicado de prensa.
En diálogo con Télam, la escritora explica que esta iniciativa se enmarca en que «los Centros PEN en el mundo están habilitados para cumplir funciones de observatorio a partir de los diversos comités».
«Mientras fui presidenta del Centro PEN Argentina, entablamos varias luchas de índole cultural entre 2016 y 2019 que resultaron exitosas (ante los despidos masivos en la Biblioteca Nacional y luego en Télam, en defensa del Programa Sur de Cancillería, por el reconocimiento de las culturas originarias…). Los años siguientes PEN Argentina se abocó a sus tareas de difusión cultural. Pero a partir del 10 de diciembre del año último la situación nacional cambió drásticamente de modalidad y resultaba obvio que la cultura podía volver a estar en peligro», manifiesta.
En ese marco, la autora de «El mañana» y «Hay que sonreír» le propuso a Seisdedos, «revivir el Comité por la Libertad y la Responsabilidad de la Palabra que, con el valioso apoyo de María Casiraghi y Leopoldo «Teuco» Castilla, había organizado importantes diálogos por zoom durante la pandemia», relata vía mail.
«Tras pensarlo unos días Gabriel fue directamente al grano y me sugirió organizar no un comité sino un franco Observatorio por la responsabilidad de la palabra, extensible a todo tipo de responsabilidades pertinentes. La propuesta me permitió armar un Consejo Consultivo externo integrado por figuras relevantes de nuestra cultura, en conjunción con un grupo de asesoras y asesores idóneos, miembros de Pen», resume y precisa que «en el núcleo central del Observatorio» la acompañan Verónica Abdala, Gabriel Súnico y Ramón Alfredo Blanco «para las decisiones inmediatas y la difusión en redes».
Valenzuela cuenta que «como todo observatorio de esta índole (Watch en inglés) el de PEN está atento para reaccionar de manera rápida y contundente ante las diversas amenazas, en particular las que atentan contra la vida cultural de la nación, difundiendo comunicados urbi et orbi».
«Por otra parte y tal como corresponde ante esta nueva y ominosa instancia oficial que pretende arrollar todo a su paso, actuamos en conjunto con las diversas redes que se están armando. Y salimos a la calle para unirnos a las válidas protestas. Es tiempo de resistencia generalizada en este magma pantagruélico de decretos y leyes ponzoñosas. Tiempo de acciones múltiples y variadas en espera de encontrar, entre los variopintos adversarios, un interlocutor válido a quien poder plantearle los reclamos», finaliza.
El PEN Internacional es una comunidad global de escritores constituida para proteger la libertad de expresión y celebrar la literatura y fue fundada en Londres en octubre de 1921 por Catharine Amy Dawson-Scott para promover la amistad y cooperación intelectual entre escritores de todo el mundo.
Tiene más de 39.000 socios incluyendo a personas dedicadas a las letras en todas sus formas: periodistas, historiadores, traductores, correctores, editores, agentes culturales y blogueros y cuenta con 140 centros PEN International independientes, distribuidos en más de 100 países.
En Argentina comenzó a funcionar el 8 de abril de 1930, a pedido de PEN Internacional, como PEN Club de Buenos Aires y su primer presidente electo fue el destacado escritor Manuel Gálvez.
A lo largo de su historia han participado, como miembros, figuras tales como Jorge Luis Borges, Victoria Ocampo, Arturo Capdevilla, Ernesto Sabato, Eduardo Mallea y Adolfo Bioy Casares.
