Por Claudia Rodríguez Ibarra.

Las joyas como obras de arte


Por: Claudia Rodríguez Ibarra

Las joyas han acompañado al hombre desde tiempos inmemorables, los neandertales fueron los primeros en usarlas , se cree que pudieron haberlas fabricado hace unos 130,000 años al ensamblar conchas y colmillos de animales, en Egipto los primeros indicios de joyería datan de 3000 a 5000 años y eran piezas realizadas con materiales preciosos que simbolizaba el poder político y religioso, México no ha sido la excepción y en todas las civilizaciones se han encontrado indicios de piezas de joyería, lo cual nos habla de la importancia que ha tenido para el hombre. En la actualidad sigue siendo un artículo que llama la atención de todas las mujeres, nos encantan las joyas, son admiradas por sus materiales o por sus diseños, pero ¿Puede una pieza de joyería ser considerada como obra de arte?

Definitivamente considero que sí. Y como ejemplo quiero tomar una pieza que me encanta, nombrada “ninfa entre glicinias” del artista Rene Jules Lalique, quien fuera uno de los principales artistas del “Art Nouveau” y “Art Decó. El deseaba ser pintor sin embargo la vida lo llevó por caminos distintos y entró como aprendiz de un joyero parisino, posteriormente abrió su propio taller: La famosa CASA LALIQUE y con ello fue capaz de demostrar que, con la concha, el cuerno de animales y el cristal se pueden crear verdaderas obras de arte. Fue un hombre visionario que no renunció a sus sueños y que se atrevió a usar materiales como la amatista, turmalina y ópalos en sus piezas, piedras que se consideraban en esa época como de mala suerte, llevando a otro nivel el mundo de la joyería; además creó botellas de perfume, vasos, candelabros, relojes, etc. Dicha fabrica aún existe, por cierto. Desde mi punto de vista revolucionó el mundo del diseño dando paso después a la mercadotecnia.

En su trabajo prevalecen figuras femeninas, de la flora y la fauna, sus diseños son sensuales, exuberantes y en algunas ocasiones con referentes mitológicos, algunos con influencias japonesa o egipcias.

Hombre polifacético, inteligente, creativo y audaz. Su inspiración le permitió desarrollar su pasión por las gemas y metales de cuya combinación nacieron sus joyas. Su estilo supuso una ruptura con los diseños realizados hasta entonces al convertir sus piezas en diminutas esculturas con gran personalidad que superaban la simple unión de materiales preciosos. Lalique dio prioridad a las formas escultóricas utilizando por primera vez el motivo de la figura femenina, que descuidada por los joyeros desde el renacimiento fue resucitada en el art Nouveau como ninfa, con larga cabellera y voluptuosa figura. 

Lalique tallaba sus cuerpos en marfil y los ocultaba entre hojas de parra o flores o los representaba como ninfas, acompañadas de pájaros u otros animales o de alguna figura masculina. 

En el caso de la pieza que les comenté al inicio de este artículo se trata de una evocación a la inspiración japonesa, al remembrar a una planta tipo enredadera nativa de Japón, que fue llevada a Estados Unidos en 1860.

La glicinia es una planta muy importante para la cultura japonesa, a lo largo de la historia ha recibido diferentes significados por tanto la interpretación que puedo dar a esta pieza puede ser muy variada. Esta planta es un tipo de hiedra, sus flores con pétalos rosas, azules o violeta es un símbolo del desarrollo de la conciencia humana. Es una planta trepadora que se desarrolla rápidamente con movimiento en espiral constante, esta forma de desarrollarse se ha tomado para representar la conciencia del hombre que se expande desde su interior para influir en el mundo exterior. La glicinia tiende a envolverse alrededor de cualquier soporte disponible se expande en cualquier dirección, incluso en forma destructiva. En la época del art decó, el concepto de la mujer había cambiado mucho, incluso se le llego a catalogar como femme fatale, posibilidad que se pudo plantear Lallique al realizar esta joya y por ello la relación con este significado de la glicinia, pero yo decido pensarlo de otra forma

La glicinia es considerada una de las maravillas en plantas. En la época victoriana se tomó como una advertencia contra el amor obsesivo y apasionado.

También se ha asociado a la longevidad y a la inmortalidad debido a su resistencia, probablemente por eso el artista decidió presentarla junto a una figura femenina, para resaltar la fortaleza de la mujer.

La pieza consta de una pequeña escultura tallada en marfil de figura femenina con características muy sensuales que corresponden a la estética del art decó. Es una verdadera escultura en miniatura lo cual la hace muy especial, es un trabajo realizado a mano con mucho detalle, se puede apreciar el tallado curvilíneo de la cabellera de la ninfa que parece un poco despeinado, como si tuviera movimiento.

 

La escultura se encuentra sobre una base esmaltada con colores que parecen destellar como piedras preciosas, pero se trata del reflejo de la luz en el esmalte colorido entre verdes y azules, el juego cromático con la luz es muy interesante.

El engarce es en oro y simula una glicinia que se enreda en el sensual cuerpo de la ninfa, como ya mencioné antes esta planta puede asumir diferentes significados paro dado la época en que se realizó y su contexto social me gusta pensar que alude a un nuevo renacer de la mujer, como ese salir de su interior para florecer a una nueva etapa donde asumió nuevos roles, rechazando su fragilidad. La postura de la ninfa parece estar abriendo un capullo que la libera y la envuelve al mismo tiempo en esa metamorfosis.

Sin embargo y en contraposición con el mensaje que encuentro en esta obra de arte, es una pieza muy delicada y elegante que remata con una perla de río, que por cierto no era tan apreciada como las perlas de mar en esa época, pero sin duda es el tipo de perla adecuada para la composición efímera y asimétrica de la pieza.

Desde mi punto de vista una perla de mar perfectamente redondeada hubiera sacado de balance la composición.

Es una pieza donde todos los elementos juegan un papel importante y en conjunto con las hábiles manos del artista se unen para realizar una verdadera obra de arte, no por nada es expuesta en un museo como símbolo de esta época y del gran auge que tubo Lallique como joyero.

Seguramente después de esta descripción te mueres por ver esta joya que tanto atrajo mi atención así que te dejo por aquí esta foto para que las disfrutes.