Todos disponemos de diferencias, aunque no todos sabemos respetarlas. Al transitar la escuela debemos tener muy presente tanto como alumno o alumna y como docente que las diferencias nos enriquecen porque aprendemos de otros, y no nos limitamos a vivir con lo que conocemos. Las diferencias son lo que nos permiten ser únicos. Por lo tanto respetar al otro tal cual es nos hace crecer como mejor persona.
En la escuela desde el nivel inicial se deben trabajar estos conceptos , es desde ese lugar y tiempo porque el respeto empieza por ponerlo en práctica en uno mismo, en nuestro día a día. El respeto es un valor importante que junto con la empatía deben ser potenciados como contenido transversal para conseguir la dosis de humanización que tanta falta hacen hoy día en nuestra sociedad.
En la práctica cotidiana de la escuela siempre enseñemos con el ejemplo teniendo en cuenta:
*El respeto a mi persona.
*Tratar a los demás como nos gustaría que nos traten a nosotros.
*Reconocer el valor intrínseco de cada persona y sus opiniones.
*Ponernos en el lugar del otro.
*Ser tolerantes y comprensivos .
*Abrir nuestra mente a lo diferente .
Comprender que cada persona aprende de acuerdo a un enfoque determinado.
Si entendemos que nosotros formamos parte de la diversidad, no será necesario hablar de inclusión, sino de CONVIVENCIA.
Por Marisa Plano
Lic. en Ciencias de la Educación
