Salud

Las claves para que el dolor de espalda no sea un problema en el embarazo


Una de las dolencias más comunes durante el embarazo es el dolor de espalda. Puede aparecer en cualquier etapa de la gestión. Generalmente, se centra en el parte de la espalda, por lo que se la conoce como lumbalgia asociada al embarazo.

La afección es más frecuente durante el tercer trimestre del embarazo, mayormente entre las semanas 24 y 36. Hay algunas técnicas que pueden usar las mujeres gestantes reducir su repercusión.

La zona lumbar tiene una curvatura natural hacia adentro, la misma puede varias hasta 28 grados para compensar el peso producido por la barriga. De esta manera, aparece una condición fisiológica conocida como hiperlordosis lumbar, la que desaparecerá después del parto.

La hiperlordosis causa cambios en las vértebras y los discos vertebrales, generando dolor. A su vez, el aumento de tamaño del bebé provoca la necesidad de reajustar el centro de gravedad del cuerpo, por lo que las mujeres suelen inclinarse hacia atrás.

Los cambios hormonales son otro de los factores a los que se asocia este dolor. Así también el estrés, la debilidad en los músculos abdominales o la congestión en los vasos epidurales favorecen la aparición del síntoma.

Si bien no hay una manera 100 por ciento efectiva para prevenir el dolor, se puede disminuir su repercusión y hacer que el mismo sea tolerable. Siempre las medidas estarán destinadas a reducir la presión sobre la zona lumbar y fortalecer los músculos de la misma.

Cuidar la postura

Corregir la hipercurvatura y mantener una postura correcta ayuda en gran medida a reducir el padecimiento. Sentarse y pararse de forma erguida, buscando alinear toda la espalda con la parte inferior del cuerpo, es la clave. Es importante no mantener la misma posición durante mucho tiempo para evitar el aumento de la presión sobre los músculos lumbares.

Algunos consejos útiles para mantener una buena postura:

  • Mantener la espalda recta y erguida.
  • Elevar el pecho.
  • Llevar los hombros ligeramente hacia atrás.
  • No trabar las rodillas.

Adecuar lo que se utiliza durante esta etapa

Usar asientos con soporte lumbar y elevar las piernas para mejorar la circulación sanguínea pueden ser de gran ayuda. El colchón en el que se vaya a dormir debería ser rígido para mejor soporte de la columna.

En cuanto a la vestimenta, se recomienda usar zapatos que ofrezcan estabilidad y comodidad. Además, pantalones de maternidad ofrecen un soporte extra a la región lumbar.

Realizar ejercicio de forma regular

El ejercicio físico ayuda a fortalecer todos los músculos. Hacerlo en los dos primeros trimestres del embarazo ayuda a reducir el dolor padecido en la etapa final, explica el portal Mejor con Salud.

No hacer mucho esfuerzo

No es recomendable realizar movimientos bruscos o repentinos. Estos pueden hacer que los músculos se tensen y generen mucho dolor.

Aquellos movimientos cotidianos como levantar una silla deben hacerse con la espalda recta. Para girar el tronco o levantar algo del piso hay que hacerlo de manera pausada.