Por Ceci Belgoff

La infusión natural que mejora la digestión y puede favorecer tu salud hormonal


Por Ceci Belgoff

El emoliente es una bebida tradicional del Perú. Es típico encontrarlo en puestos callejeros —los famosos emolienteros— tanto por la mañana como por la noche. Se le atribuyen propiedades medicinales vinculadas al aparato digestivo, respiratorio, circulatorio e incluso reproductivo.

La primera vez que lo probé me llamó la atención la textura: no era un té, tampoco una sopa. Era algo intermedio, y comencé a investigar. Tiene su origen en el agua de cebada, una bebida muy popular en Europa que llegó al Perú en el siglo XVII. Con el paso de los años, gracias al gusto por la cocina y al amplio conocimiento del mundo de las plantas, la bebida se fue transformando por el agregado de nuevos ingredientes: plantas curativas, raíces poderosas y granos nutritivos. Ahí entendí que esta bebida ancestral también tenía mucho para aportar a la salud hormonal.

La palabra “emoliente” proviene del latín emolliens, que significa “ablandar” o “suavizar”. Su base tradicional incluye: Cebada perlada o tostada, Semillas de lino, Cola de caballo, Boldo, y Hierba luisa. Algunas versiones también incorporan canela, manzana, clavo de olor, cáscara de piña o membrillo.

Dato científico

*Los mucílagos de la linaza han demostrado efecto protector sobre la mucosa gastrointestinal y capacidad de modular el tránsito intestinal.

*La cebada es rica en beta-glucanos, fibras solubles asociadas a una mejor regulación de la glucosa y del colesterol.

*Además, estas fibras actúan como sustrato para la microbiota intestinal. Y cuando hablamos de microbiota, hablamos también de metabolismo de estrógenos, inflamación sistémica y salud hormonal.

*No es casual que una bebida digestiva termine impactando en el ciclo hormonal.

Ingredientes (4–5 tazas)

2 cucharadas de cebada perlada o tostada

1 cucharada de semillas de lino

1 cucharada de cola de caballo

1 cucharadita de boldo

1 cucharada de cedrón (reemplaza muy bien a la hierba luisa)

Canela y clavo de olor (opcional)

Cáscara de piña, membrillo o manzana (opcional)

1 litro de agua

Limón y miel opcional

Preparación

Lavar la cebada.

Hervir la cebada y la linaza durante 20 minutos.

Agregar las hierbas.

Cocinar 10 minutos más a fuego bajo.

Colar y servir con unas gotas de limón y miel a gusto.

Si entendemos que cada fase hormonal tiene necesidades distintas, podemos usar esta bebida a nuestro favor haciendo pequeñas modificaciones.

Fase folicular: sumar jengibre o un toque muy suave de boldo para acompañar el metabolismo.

Ovulación: aumentar levemente la linaza para sostener hidratación y calidad de mucosas.

Fase lútea: mantener cola de caballo y agregar canela para modular retención e inflamación.

Menstruación: versión más simple y caliente, con jengibre y canela para favorecer la circulación pélvica y el alivio digestivo.

Fuente Ohlalá