La guerra con Irán ha provocado un fuerte aumento de los ingresos de Rusia procedentes de las exportaciones de petróleo, según ha declarado este martes la Agencia Internacional de Energía (AIE).
Las exportaciones de Moscú de crudo y productos derivados del petróleo aumentaron en 320.000 barriles diarios en marzo, hasta alcanzar los 7,1 millones de barriles al día, gracias a la búsqueda desesperada de fuentes alternativas de petróleo ante la escasez de suministros en Medio Oriente.
Sin embargo, sus ingresos procedentes de esas exportaciones crecieron aún más a medida que se disparaban los precios mundiales del crudo: Rusia recaudó US$ 19.000 millones el mes pasado, casi el doble de los US$ 9.700 millones obtenidos en febrero, según un informe mensual de la AIE.
Sin embargo, también advirtió que Rusia podría tener dificultades a corto plazo para aumentar la producción de petróleo por encima de los niveles registrados a principios del primer trimestre de este año, debido a los daños sufridos en sus puertos e infraestructura energética.
La agencia señaló que los puertos y refinerías rusos del Báltico y el Mar Negro han sufrido daños reiterados en ataques con drones ucraniano
