Hay mujeres creativas que se animan a proyectarse en nuevos emprendimientos y desde el corazón y el esfuerzo logran su cometido. Ese es el caso de “La Frida Deco”. EQC Mujer habló con la responsable del mismo quien nos relató: “Me llamo Vanina Peralta, tengo 53 años y estoy recibida de decoradora de interiores pero nunca ejercí. Trabajé muchos años en relación de dependencia y después de pasar por situaciones muy traumáticas decidí patear el tablero y generar mi propio emprendimiento con los riesgos que eso implica”.
Vanina confiesa que siempre admiró la cultura mexicana, especialmente a sus pintores y su arte en general. “En el año 2020 empecé a hacer cursos relacionados con el bordado mexicano, las técnicas de diferentes regiones como Oaxaca, Puebla, etcétera. Así fue que comencé a confeccionar cuadros y almohadones y me especialicé en bordados tapiceros con lanas de diversos grosores y calidades”, dice la emprendedora.
Sus creaciones son muy variadas ya que realiza tapices, alfombras y mandalas mediante varillas y lanas de diferentes colores.
“Hago almohadones tejidos a dos agujas y me dediqué, también, a aprender tejido nórdico con lana de oveja merino sin industrializar, una técnica donde se utilizan las manos para tejer”, nos cuenta.
Pero su interés no terminó ahí sino que apostó por más y comenzó un taller de pintura para poder incursionar en la figura humana con la técnica en grafito.
“Soy una apasionada de las diferentes texturas y sobre todo de poder hacer diseños únicos, pude exponer con un grupo de emprendedores y fue una muy buena experiencia”, agrega.
Dedica el cien por cien de su tiempo a este emprendimiento y lo que más le gusta que es libre en sus creaciones ya que combina colores, texturas, telas y lanas a su antojo.
Orgullosa nos dice que “hace menos de un mes seleccionaron dos de sus cuadros bordados para ser exhibidos en una galería de arte en San Telmo, fue un honor y una gran sorpresa, ahí descubrí que mi producto artesanal se había convertido en una obra de arte”.
Termina diciendo: “Es la primera vez en tantos años que dejé que algo que tenia guardado, casi adormecido, fluyera y así logré la felicidad, la libertad que siempre había anhelado. Quiero hacer una mención especial a mi abuela, ya que fue ella la que me enseñó a dar mis primeros pasos, desde muy chiquita, en este arte tan bello de las manualidades. Pienso seguir creciendo ya que voy por mucho más”




