Terminada la dictadura militar y al asumir la Presidencia en el año 1983, Raul Alfonsín ordenó la investigación de los crímenes cometidos por la dictadura militar. Para ello se creo la Comisión Nacional Sobre Desaparición de Personas (CONADEP) cuya presidencia fue ejercida por el escritor argentino Ernesto Sábato.
El informe final fue titulado Nunca Más, y en el se detallan los crímenes cometidos por el gobierno de facto. Sábato entregó al presidente de la Nación, Raúl Alfonsín, el informe sobre las desapariciones de personas, los secuestros y asesinatos cometidos por la dictadura militar desde el año 1976 hasta 1983.
La misión de la comisión era recibir denuncias y pruebas, remitirlas a la justicia, conocer el destino de las personas desaparecidas y emitir un informe final detallando los hechos investigados.
La gran cantidad de información que reunió esta Comisión hizo posible que la Fiscalía pudiera en breve tiempo elaborar y formular su acusación en el juicio a las juntas militares y en otros juicios contra personal de seguridad y militar involucrado. En el corto espacio de diez meses se constató la existencia de 380 centros clandestinos de detención y se recibieron miles de denuncias sobre desaparición forzada de personas. Sábato denominó al trabado de la comisión “un viaje al infierno”, con lo que graficó los horrores que se habían cometido.
Miles de inocentes desaparecieron, o fueron asesinados. La mayoría de ellos, como dijo Sábato, personas que nada tenían que ver en realidad con la guerrilla, muchos de cuyos jefes, curiosamente (o no) salvaron sus vidas.
