(NA) – El Gobierno no descarta avanzar judicialmente contra la AFA bajo la figura de supuesta “traición a la patria” por los vínculos de la asociación del fútbol con Venezuela, después de que se conociera que la entidad que dirige Claudio “Chiqui” Tapia participó de las negociaciones para traer a Argentina al gendarme Nahuel Gallo. Así lo pudo saber la Agencia Noticias Argentinas de fuentes oficiales.
Mientras tanto María Alexandra Gómez, esposa de Nahuel Gallo, habló luego del regreso del gendarme al país y se refirió a las negociaciones de la AFA que lograron su repatriación “Es absurdo que se haya esperado 448 días para esto”, manifestó.
En declaraciones a Radio Rivadavia, la mujer aseguró que “no tiene mucha información” respecto a la gestión que hizo Claudio ‘Chiqui’ Tapia para la vuelta de Gallo a la Argentina y expresó que “lo único que sabe” es que “Nahuel subió a un avión porque hubo algún tipo de mediación”.
“Creo que Dios así lo quiso y creo que fueron instrumentos. Obviamente, estamos agradecidos con todas las gestiones que se han hecho para que Nahuel hoy esté sano y salvo con nosotros. Es un regalo bastante grande”, expresó.
Por otra parte, lamentó que haya pasado tanto tiempo porque, de haber comenzado esta misma gestión en diciembre de 2024, “se hubiera evitado mucho dolor”. En la misma línea, recordó que ella y su familia están pidiendo la liberación de Gallo “hace 14 meses” y cuestionó “por qué no lo hicieron antes, si tenían poder para hacerlo”.
Asimismo, sostuvo que “sin la detención de (Nicolás) Maduro por parte de (Donald) Trump la liberación de Nahuel no hubiera existido jamás: ni su liberación ni la de los presos políticos en Venezuela, lo veíamos lejísimos”, agregó.
Por otra parte, manifestó que, en estos momentos, su esposo está siendo sometido a chequeos médicos. Confirmó que se encuentra en buen estado de salud, a pesar de que “está muy flaco” porque “obviamente el cuerpo pasa facturas”.
Y añadió: “Estoy agradecida con la Gendarmería Nacional, con el obispo castrense, monseñor Oliveira. Todas las noches hacíamos una cadena de oración y yo creo que eso era lo que nos mantenía fuertes a cada uno de nosotros. Hoy estamos felices, contentos y ansiosos de que Nahuel pueda regresar a casa, de que pueda estar con su hijo y que ya empiece a sanar tanto esa mente como el corazón».
«Van a conocer ese Nahuel del que tanto yo les hablaba. Es buena gente. Nunca tuvieron que haber dicho que era un asesino, que era un terrorista, que era un espía, porque no, no tiene nada de eso”, concluyó
