Las mujeres y el cine

‘HLM Pussy’, la película que desafía el acoso sexual y celebra la sororidad


Por Laura de Grado

Una adolescente vive una situación de acoso. Sus amigas deciden hacer algo, así que lo graban y suben un video señalando el acoso a redes sociales. Lo que comienza como un acto de valentía y justicia social se convierte en una batalla por la supervivencia cuando las tres amigas empiezan a vivir la contraviolencia que ha desatado su rabia feminista. Esta es la premisa de HLM Pussy, la ópera prima de la directora franco-marroquí Nora El Hourch sobre el acoso sexual, las redes sociales y la sororidad en la adolescencia que llegó a las salas españolas el pasado 12 de abril.

«Esta película porta un mensaje de esperanza, muestra claramente que la unión hace la fuerza«, asegura a Efeminista la directora de 36 años. Su mensaje, dice, se dirige a una generación de jóvenes que se han visto obligadas a enfrentarse a problemas de adultos, como el #MeToo, y que han tenido que desarrollar estrategias de resistencia y de denuncia pese a su corta edad.

El Hourch vuelve a poner su ojo incisivo en las agresiones sexuales. Ya en 2015, la realizadora, víctima de una violación cuando tenía veinte años, presentó el cortometraje Quels secondes en la Quincena de Realizadores de Cannes porque para ella contarlo era, y es, «la única oportunidad y posibilidad de que realmente cambie algo».

El filme, que ha pasado por el por el D’A Film Festival en Barcelona o el Festival de Toronto, sigue la vida de Amina, Djeneba y Zineb, tres jóvenes de distintos orígenes unidas por una amistad inquebrantable. Cuando Zineb es víctima de acoso sexual, Amina decide tomar cartas en el asunto y publicar un vídeo en redes sociales con la esperanza de detener al agresor.

El elenco de esta película revelación del cine francés lo encabezan las debutantes Leah Aubert, Salma Takaline y Médina Diarra, junto a la aclamada Bérénice Bejo.

A través de sus actuaciones, la directora aborda luminosamente temas complejos como el señalamiento público de abusadores, algo que para ella es «legítimo» en una sociedad que a menudo deja a los maltratadores «vivir impunes». Normalmente, asegura, cuando sale a luz un caso o cuando una mujer habla es porque seguramente hay diez detrás que no se han atrevido a contarlo.

«Desafortunadamente, no hay revolución sin violencia y sin asumir riesgos», añade. Cuando las mujeres rompen el silencio, arriesgan sus trabajos o sus entornos familiares e «inevitablemente hay repercusiones».

Por eso reconoce que las posibilidades de denunciar y las consecuencias no son las mismas para todas las mujeres y varían según el contexto socioeconómico. De eso también trata la película, añade, de «entender que no todas las mujeres pueden luchar de la misma manera».

Hay mujeres cuyas realidades son encontrar dinero, luchar porque son negras, porque son árabes, porque son musulmanas, explica, y que no pueden «luchar con la misma prioridad ni con la misma intensidad».

Y esto, insiste, es clave para poder entender que no existe un feminismo único.

De ese entorno social en el que viven las protagonistas surge parte del título. ‘HLM’ son las siglas de «Habitation à Loyer Modéré», el nombre que reciben las viviendas sociales para personas con pocos recursos que normalmente están ubicadas en las afueras de las ciudades. Con ‘Pussy’ ha querido resignificar el comentario misógino «Grab them by the pussy» (agarrarlas por el coño) que Donald Trump hizo en 2005 y que reapareció en un video en 2016 durante su campaña electoral.

Este retrato generacional sobre el consentimiento y la sororidad se inscribe en una ola de movimientos de denuncia como #MeToo, que «ha sido fundamental para liberar la voz de las mujeres y desafiar la impunidad de los agresores».

El último escándalo por abusos sexuales en el cine francés ha salido a luz el pasado 9 de abril con las acusaciones por parte de diez actrices contra el director Philippe Lioret, que se suma así a los casos de Gérard Depardieu, Benoît Jacquot o Jacques Doillon.

Fuente: EFE (efeminista.com)

Foto portada: La directora franco-marroquí Nora El Hourch posa durante una entrevista en Madrid. EFE/Laura de Grado