Plumas femeninas

Hablemos de Doris Lessing, una escritora ícono de la lucha feminista


Doris Lessing, de soltera Doris May Tayler nació en Kermanshah el 22 de octubre de 1919 y falleció en Londres el 17 de noviembre de 2013, fue una escritora británica que publicó también bajo el pseudónimo de Jane Somers.

La obra de Doris Lessing tiene mucho de autobiografía y se inspira a menudo en su experiencia africana, su infancia y sus desengaños vitales, sociales y políticos, que la hicieron feminista, comunista, pacifista y anticolonialista. Los temas plasmados en sus novelas se centran en los conflictos culturales, las flagrantes injusticias de la desigualdad racial, la contradicción entre la conciencia individual y el bien común. Abarca primordialmente medio centenar de novelas y gran número de relatos cortos, aunque cultivó también ocasionalmente otros géneros (el teatro, la lírica, el ensayo, la biografía y el libreto de ópera).

En 1962 publicó su novela más conocida, El cuaderno dorado, que la catapultó a la fama, convirtiéndola en el icono de las reivindicaciones feministas. Fuera de la crítica social de sus primeros textos (Canta la hierba, 1950, o la pentalogía Hijos de la violencia, 1952-1969), también indagó en la novela psicológica y existencial. En la pentalogía citada, Hijos de la violencia, quizá su obra más ambiciosa, narra la búsqueda de identidad del doble literario de la autora, Martha Quest, quien desde África a Inglaterra observa el desplome del sistema colonial y sus secuelas sobre las relaciones entre los negros y los blancos. Por otra parte, estas narraciones tratan del despertar de una conciencia decepcionada, de la situación de la mujer y de la condición del artista en el siglo XX con referencia a los grandes autores de la novela realista del siglo XIX, que conocía bien y cuya profundidad de estudio psicológico y densidad de observación social reproduce fielmente.

Pueden destacarse entre sus otros libros La buena terrorista (1985), El quinto hijo (1988) o los escritos con el seudónimo de Jane Somers, como Diario de una buena vecina (1983), con el que quería demostrar las dificultades para publicar que afrontan los escritores jóvenes sin nombre conocido. Entre 1979 y 1983 se dedicó a un género considerado menor, la ciencia ficción, con la serie Canopus en Argos, inspirada en el sufismo, lo que le valió la incomprensión de la crítica academicista, aunque también la simpatía de los escritores dedicados al género.

Con 76 años regresó en 1995 a Sudáfrica para visitar a su hija y a sus nietos, y dar a conocer la primera parte de su autobiografía, Bajo mi piel(1994). Ironías de la historia: fue acogida con los brazos abiertos, cuando los temas que ella había tratado en sus obras habían sido la causa de su expulsión del país cuarenta años atrás.

Autora de más de cuarenta obras, y célebre desde la aparición, en 1950, de su primer libro Canta la hierba, es considerada una escritora comprometida con las ideas liberales, pese a que ella nunca quiso dar ningún mensaje político en su obra, y fue el icono de las causas marxistas, anticolonialistas, antisegregacionistas y feministas.

En 2007 recibió el Premio Nobel de Literatura por su «capacidad para transmitir la épica de la experiencia femenina y narrar la división de la civilización con escepticismo, pasión y fuerza visionaria.

Rosa Montero la menciona en su libro “El peligro de estar cuerda” y pública al final una entrevista completa que le realiza en el año 1997 para El País, que vale la pena leer.

Buscarla bajo el título Doris Lessing, la escritora combativa