Por Josefina Marcuzzi
Maradona, Charly, Messi, Goyeneche o Evita: en un trabajo artístico que recupera la tradición de la filatelia clásica y lo combina con las herramientas de la ilustración digital más moderna, la artista visual Pilar Veiga despliega con su arte la argentinidad y los símbolos patrióticos populares en piezas que se convierten en postales, stickers, pósters y hasta remeras.
«Me parece interesante la ruptura de poner personajes que jamás estarían en las estampillas tradicionales, cuestionar el imaginario cultural histórico que tenemos», explica.
En la definición del Correo Argentino: desde épocas remotas, tanto en grabados, plomo, madera, papiro, cuero o papel, la filatelia ha transmitido ideas, conceptos y datos histórico-culturales que podrían haberse perdido en el tiempo.
Las estampillas son hoy los sellos postales, asociados a pagar el franqueo del envío de una carta. Personas enviando cartas, nostálgicos que resisten al paso del tiempo y el devenir tecnológico. Pero la filatelia es bastante más que eso: coleccionistas del mundo de diferentes generaciones y lugares se conectan para compartir sellos raros o difíciles de encontrar.
¿Cómo se conecta una práctica milenaria e histórica de la cultura argentina con las generaciones de chicos y chicas que compran piezas de arte en redes? Imaginar la cara de Lionel Messi en piezas que tradicionalmente estuvieron ocupadas por próceres es difícil, hasta que una ilustradora platense tuvo la idea. Y la ejecutó.
«Lo primero que me gustó mucho de las estampillas es que son piezas muy pequeñas con muchísima información, con una técnica impresionante y muchos niveles de detalle. Y por otro lado, su origen se remonta al uso cotidiano, como los billetes. Esa combinación me resulta muy interesante», explica en una entrevista la joven ilustradora Pilar Veiga.
Ella es ilustradora egresada de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires. Tiene apenas 23 años, comenzó sus primeros pasos en ilustración infantil y luego de prueba y error en otros estilos, eligió el rumbo de las estampillas. Nacida en La Plata, vive en Capital Federal y es conocida en redes sociales como @pilardibujito, donde tiene casi 40 mil seguidores.
Hace algunos años, su novio le regaló un cuaderno de estampillas que iban a tirar, que era de un coleccionista que solía viajar por el mundo y las juntaba. El papá de Pilar también tenía una colección, un poco más pequeña, y ambos archivos funcionaron como base material y emocional del trabajo de la ilustradora.
«Acceder a la colección de alguien, del objeto que sea, es algo muy íntimo. Todas esas piezas las fui escaneando y en ese proceso las fui sumando a mi archivo mental. Ahora, cuando pienso una estampilla, tengo todo ese fondo que es inspiración y también material para entender el género», explica.
Hay un poder de la estampilla que, como el billete, se impregna a través del uso cotidiano en el inconsciente cultural popular: una imagen que deja una huella histórica. No es casual que Eva Perón sea una de las personas más representadas en la filatelia argentina. Con este precepto, Pilar se preguntó: ¿quiénes son las personas que ocupan esos espacios de representación?
«Me parecía un buen chiste hacer una ruptura y poner a personajes que jamás estarían en la filatelia clásica, porque el correo fue la institución donde se definió qué personajes representaban al país y cuáles no. Poner al Diego o a Charly me parece un desplazamiento interesante porque nos permite repensar qué íconos nos identifican realmente y cuáles han quedado como legado. Ver a Sandro en una estampilla puede ser medio burdo, pero eso es lo que me divierte», cuenta la ilustradora.
