El comisario del Departamento Correccional de Tennessee, (Estados Unidos) Frank Strada, dimitió este sábado tras la ejecución fallida por inyección letal de Christa Pike, la primera mujer que iba a ser ejecutada en el estado en más de 200 años. La información fue confirmada por el gobernador, el republicano Bill Lee, a través de un comunicado, donde detalla que Strada dejará su cargo a fines de octubre.
el equipo penitenciario empleó al menos siete agujas para intentar canalizar el cóctel letal, llegando a doblarse una de ellas en un ángulo de 90 grados al retirarla. En medio del dolor, la propia Pike intentó indicar a los funcionarios dónde colocar las agujas, se la escuchó sollozar y jadear, y llegó a exclamar textualmente: «Siento que el brazo me va a reventar» y a preguntar: «¿Esto pasa así?».
La mujer, de 50 años, llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee tras ser condenada en 1996 el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemme, y se iba a convertir en la primera mujer ejecutada desde 1819. Tanto legisladores estatales republicanos como demócratas habían pedido la dimisión de Strada y una reforma del sistema de ejecuciones de la pena de muerte.
Los abogados de Pike afirman que la mujer se encuentra en estado crítico, inconsciente y conectada a un respirador en un hospital como consecuencia de las dos inyecciones letales que le suministraron. El personal médico trabaja ahora para salvar su vida y purgar de su organismo el pentobarbital, un fármaco altamente alcalino y cáustico que actúa como quemadura química al filtrarse en los tejidos.
