Reinvindicar el trabajo doméstico

Empleadas domésticas: mujeres imprescindibles que no son lo suficientemente visibilizadas


Por Emeli Pellegrino

El trabajo doméstico, sobre todo el informal, muchas veces está desvalorizado por formar parte de lo cotidiano, pero hay que pensar en lo necesario que es que alguien venga a limpiar y a poner orden cuando todos en la casa trabajan. EQC Mujer dialogó con Joana Maldonado, para conocer más de su labor, sus sentimientos y sus sueños.

Joana vive en Rosario, cuenta que tiene 32 años y que su familia se compone de su esposo y un hijo llamado Franco de 12 años. También tiene a su papá, su mamá y sus hermanas. “Hace 8 años empecé a trabajar, específicamente, en limpieza primero en un bar y después en casas de familias”, agrega.

Consultada por la cantidad de horas que precisaría trabajar y la situación que generó el coronavirus, que por las razones conocidas impidió que siguiera en algunos lugares, expresa “el promedio de horas que tendría que trabajar sería de ocho horas de lunes a viernes, cosa que hoy por hoy no estoy haciendo ya que desde el 13 de marzo que empezó la pandemia me quedé sin el trabajo fijo que tenia de lunes a viernes y todo se torna complicado, ya que se trata de lograr vivir con dignidad, en base a lo que uno produce”.

Seguimos hablando sobre la valoración del trabajo. Es sabido que mucha gente con buena predisposición se siente agradecida cada vez que la persona que es una ayuda necesaria llega a limpiar, pero hay otras que ven en esa mujer solo a alguien de paso. Joana dijo “con la mayoría de las personas que me ha tocado trabajar nunca he tenido ningún tipo de problema, he conocido personas excelentes que me han tratado de igual a igual. Solamente me tocó un caso donde me sentí muy desvalorizada ya que me dejo en plena pandemia sin trabajo y sin una respuesta de cuando volvería a trabajar. Me dolió ya que fue  la persona a la que más le trabaje y hasta después de mis horarios y no valoro nunca eso, pero en las demás casas siempre la mejor onda.

Con respecto a lo que le gustaría poder hacer la respuesta fue “algún día me gustaría poder viajar con mi familia, nunca por ejemplo, nos fuimos de vacaciones, podría ser a Córdoba ,en nuestro país, no pido mucho”.

“En este momento, en plena pandemia me quedé sin trabajo, solo conservo una casa por hora y por supuesto mermaron mucho mis ingresos”, agrega.

Agradece que le hayamos dado la oportunidad de contar un poquito de su historia y termina diciendo “considero que hay personas que necesitan de mi labor ya que hay lugares donde los dos padres salen a trabajar y se les hace imposible mantener el orden y limpieza en sus casas. Nosotros, las trabajadoras domésticas, también muchas veces tenemos que dejar nuestros hijos, nuestros hogares y otras cosas de lado para ir a trabajar, pero la necesidad y en mi caso el tener una familia, una casa al hombro, hace que con ganas o sin ganas salga a trabajar para poder sacar adelante a mis seres queridos”.

EQC Mujer habló con una de las personas que emplean los servicios de Joana y destacó que es muy eficiente, muy puntual con el horario estipulado y que lo que más le agrada es que además de limpiar muy bien y no perder el tiempo realiza sugerencias, por ejemplo decir “me parece que hoy tendríamos que limpiar en más profundidad los vidrios” u alguna otra cosa que observa. Es una persona muy cariñosa con los chicos y la verdad es imposible no empatizar con ella creando un vínculo que va más allá de lo laboral.

Si alguna persona se quiere  contactar con Joana por algún trabajo su número de contacto es 341-5606900. Se la puede consultar también via whatsapp