Por Joselyn Díaz Ruiz- Coach ontológica y motivacional- Master en Programación Neurolingüística
Siempre supe que había algo diferente en mí, algo que hacía sentirme separada del resto de seres humanos que me rodeaban y sin embargo no era un sentimiento de superioridad si no de necesidad de mi alma de poder mantener mi individualidad.
Estuve en el afuera aproximadamente unos 47 años, hasta que una pandemia mundial me llevo a la fuerza a tener que parar y re pensarme.
Ahora ya no era solamente mi alma eran otras dos que dependían de mí, casi dos años de confinamiento en el cual las 24 horas se desdibujaban en las fronteras de nuestro departamento y en este freno que no podía haber previsto, porque la vida simplemente nos pone a prueba y no pide permiso para hacerlo, me di cuenta por primera vez que significaba la maternidad, aprendí a ser consciente y que la responsabilidad era mía yo los había traído al mundo. Antes solo era una madre.
La falta de tiempo ya no era una excusa, necesitaba saber quien era y quienes eran el y ella, mi hijo, mi hija.
Vivía en la queja acerca de que no tenía tiempo y de repente tenía todo el tiempo de mundo
¿Qué iba a hacer con él?
Y comencé por conocerme, escucharme, ese camino fue un viaje de ida, porque derivó en un descubrimiento inesperado, saber quien soy, cuales son mis pasiones, mi propósito, las cuales había guardado en un baúl a los 18 años y no me había atrevido a desempolvar en casi 30 años.
Todo se resume al tiempo, el recurso más valioso e irrecuperable que tenemos y la mejor inversión que pude hacer con el y que fielmente te aconsejo que hagas es la que decía un gran filósofo, y que yo adapté a mí misma:
“Conócete a ti misma y conocerás el mundo”
Dedica 15 a 30 minutos diarios a tu trabajo de crecimiento interior, y verás los cambios en el exterior, no solo de tus circunstancias sino de las personas que te rodean.
“Como es adentro, es afuera”
La maternidad al igual que el tiempo son un regalo de la vida.
Y te dejo una novedad, la palabra regalo viene del francés y del verbo galer que quiere decir divertirse.
Tiempo, diversión y maternidad son posibles.
