Por Dalia Vicente*
Los modelos de empresas cuyos líderes tienen en claro su Misión y Visión personal en la vida y, por lo tanto, la extienden a sus metas profesionales, logran ser líderes inspiradores que, como efecto dominó, contagian compromiso e involucramiento en sus entornos hacia esos objetivos propuestos a corto, mediano y largo plazo.
Nuevos escenarios
Estamos en un era de cambios de paradigmas rotundos. El mundo empresarial va evolucionando hacia el desanclaje de modelos obsoletos, entendiendo que hay nuevos escenarios, nuevas miradas, nuevas construcciones sistémicas de un ambiente laboral (presencial o virtual) que pone el foco en el bienestar de los miembros del equipo de trabajo.
Los Líderes de esta nueva era, que no sólo son millennials (quienes ya traen consigo esta impronta descontracturada y liviana), sino también hombres y mujeres de generaciones anteriores, apuestan a la relevancia de impulsar en las personas el despliegue de sus habilidades de Inteligencia Emocional.
A los nuevos líderes no les suena «cursi» hablar de «una empresa feliz». Por el contrario, VALORAN y consideran RELEVANTE que la palabra «FELICIDAD» se incorpore en sus equipos de trabajo. ¿Por qué? Pues porque han comprendido que un ambiente laboral basado en la horizontalidad, la libertad, la liviandad y la motivación personal y grupal, lejos de asociarse con «falta de compromiso», asegura la retención del talento, la productividad, la rentabilidad y la escalabilidad de sus negocios, al mismo tiempo que interactúan en un espacio que cuida la individualidad en un clima de trabajo sustentable y ecológico emocionalmente.
El Nuevo Liderazgo ya está impactando en el nundo y a favor del mundo.
La Inteligencia Emocional es una de las llaves que elevan el potencial humano y empresarial. En este punto de encuentro entre «lo humano» y «la eficacia laboral», se incorpora la figura del Coach Ontológico Profesional, cuya intervención ACOMPAÑA los procesos de transformación individual y grupal intensos y poderosos que, necesariamente, apuntan al descubrimiento del potencial interior de cada SER. Esto, en todos los casos, conlleva mirarse, aceptarse, desaprender, distinguir, duelarse y rediseñarse.
El impacto favorable es inevitable:
Una persona que transforma su SER, aprendiendo a gestionar sus emociones y haciendo uso de la comunicación asertiva, impacta en su entorno familiar y laboral, generando consciencia y contagiando a su sistema social.
Dos personas transforman su SER, impactando en sus sistemas y entornos.
Tres personas.
Cien.
Miles.
Millones.
El Nuevo liderazgo consciente, de la mano del Coaching Ontológico (ontología: estudio del SER) y de la Inteligencia Emocional, constituyen una Poderosa revolución pacífica, hacia la innovación y la transformación Cultural.
Como dice la foto de la portada: «Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho» –(Antoine de Saint-Exupéry).
*Educadora, Diplomada en Neuroeducación, Coach Ontológico Profesional, especialista en Inteligencia Emocional.

