A través del juego,los niños aprenden a establecer vínculos con los demás, y a compartir, negociar y resolver conflictos, además de contribuir a su capacidad de autoafirmación.
Desde el punto de vista neurológico es una herramienta indispensable para el aprendizaje, que alienta la práctica de aptitudes que pueden traslades a la vida cotidiana, a la vez que fomenta la motivación, la habilidad para solucionar problemas, y maneras sencillas de afianzar conocimientos.
Gracias al juego, el niño aprende a relacionarse con los otros, ejercer nuevos roles , expresar necesidades, deseos y dificultades, comprender y aceptar normas, además de incentivar las capacidades mentales, desarrollar su creatividad e imaginación, adquirir gradualmente autonomía y desarrollar la tolerancia y respeto por las otras personas.
Piaget considera que el juego simbólico es esencial en la etapa de Educación Inicial porque permite el desarrollo integral del niño, mejorando las habilidades motoras finas , la imaginación ,la fantasía, la concentración y la atención.
En resumen, el juego influye en el desarrollo cognitivo, pues durante esta actividad, un individuo necesita poner en práctica sus conocimientos previos, adaptarse a requerimientos y a retos a los cuales se enfrenta y ofrecer respuestas, que entre otros aspectos, incluyen diversas actividades cognitivas.
Tengamos presente que el juego sienta las bases para el desarrollo de conocimientos , competencias sociales y emocionales clave . Qué no falte un espacio de tiempo y espacio para poner en práctica esta estrategia pedagógica que lleva al logro de la adquisición del conocimiento , tanto en la familia como en la escuela!!!
Por Marisa Plano
Lic. en Ciencias de la Educación
Parlamentaria Mundial de Educación
